¿Cómo superar la depresión postparto?

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Traer a un nuevo bebé a la familia puede ser un un total desafió por lo diferentes cambios físicos y emocionales. Es natural que los nuevos padres experimenten cambios de humor, sentirse alegres un minuto y deprimidos al siguiente.
Estos sentimientos mayormente se conocen como tristeza después del parto y a menudo desaparecen poco después del nacimiento. Sin embargo, algunos padres pueden experimentar una depresión profunda y continua que dura mucho más tiempo. Esto se llama depresión postparto y es más común de lo que piensas. La depresión postparto afecta a una de cada seis mujeres que dan a luz.
Es importante buscar ayuda lo antes posible si se cree que podría estar deprimido, ya que sus síntomas podrían durar meses o empeorar y tener un impacto significativo en usted, en su bebé y su familia. Con el apoyo adecuado, que puede incluir estrategias de autoayuda y terapia, la mayoría de las mujeres se recuperan por completo.

¿Qué se entiende por depresión postparto?

Es un trastorno del estado de ánimo que puede afectar a las mujeres después de dar a luz. Puede comenzar en cualquier momento durante el primer año de vida de su bebé, pero es más común que empiece a sentir sus efectos durante las primeras 3 semanas después del nacimiento. Es un problema común, que puede afectar a los padres y compañeros.

Las madres que padecen depresión postparto tienen sentimientos de extrema tristeza, ansiedad y cansancio que les dificulta realizar las actividades diarias del cuidado de sí mismas y de otras personas.

Una madre o un padre con depresión postparto pueden no disfrutar del bebé y tener pensamientos frecuentes de que son malos padres. También pueden tener pensamientos de miedo acerca de hacerse daño a sí mismos o a su bebé. Aunque es raro que un padre haga planes para actuar sobre estos pensamientos, esta situación es grave y requiere atención médica de urgencia.

¿En qué se diferencia la depresión postparto de la tristeza postparto?

La tristeza después del parto es un término que se utiliza para describir los sentimientos de preocupación, tristeza y fatiga que muchas mujeres experimentan después de tener un bebé. Los bebés requieren mucho cuidado, de modo que es normal que las madres se preocupen o se sientan cansadas de proporcionar ese cuidado.

En el caso de la depresión postparto, los sentimientos de tristeza y ansiedad pueden ser extremos e incluso pueden afectar la capacidad de una mujer de cuidarse a sí misma o a su familia. Debido a la gravedad de los síntomas, por lo general, se requiere tratamiento y  comienza entre una semana y un mes después del parto.

¿Qué causa la depresión postparto?

La depresión postparto no tiene una sola causa, sino que es consecuencia de una combinación de factores físicos y emocionales. La depresión postparto no ocurre por algo que una madre hace o deja de hacer.

Después de dar a luz, los niveles de hormonas estrógeno y progesterona en las mujeres bajan rápidamente. Esto genera alteraciones químicas en el cerebro que pueden provocar cambios en el estado de ánimo. Además, muchas mujeres no pueden descansar tanto como deberían para poder recuperarse totalmente del parto. La falta constante de sueño puede generar incomodidad física y agotamiento, factores que pueden contribuir a los síntomas de la depresión postparto.

Los siguientes factores también pueden aumentar el riesgo de uno:

  • Los factores estresantes emocionales, como la tensión financiera, los cambios de trabajo, la enfermedad o la muerte de un ser querido.
  • Cambios en las relaciones sociales, o la falta de una red de apoyo fuerte.
  • Criar a un niño con necesidades especiales o a un bebé que es difícil cuidar.
  • Tener antecedentes familiares de problemas de salud mental.
  • Síntomas de depresión durante o después de un embarazo anterior.
  • Antecedentes de depresión o trastorno bipolar en otra etapa de su vida.
  • Una situación estresante durante el embarazo o poco después de dar a luz, como la pérdida del empleo, la muerte de un ser querido, violencia doméstica o enfermedad.
  • Falta de apoyo emocional de su esposo, pareja, familia o amigos.
  • Problemas de abuso de alcohol o drogas.

Si bien algunas mujeres están predispuestas a experimentar depresión posparto, puede afectar a cualquier persona, incluidas las mujeres que experimentan un parto normal y dan a luz a un niño sano.

¿Cuáles son los síntomas de la depresión postparto?

Algunos de los síntomas más comunes en la depresión que se puede experimentar incluyen los siguientes:

  • Sentirse triste, desesperanzada, vacía o abrumada.
  • Llorar más frecuentemente de lo normal o sin motivo aparente.
  • Preocuparse o sentirse excesivamente ansiosa.
  • Sentirse malhumorada, irritable o inquieta.
  • Dormir en exceso o no poder dormir, incluso cuando el bebé duerme.
  • Tener problemas para concentrarse, recordar detalles y tomar decisiones.
  • Sentir enojo o furia.
  • Perder el interés en las actividades que le resultaban agradables.
  • Padecer dolores y molestias físicas, como dolores de cabeza frecuentes, problemas estomacales y dolor muscular.
  • Aislarse de amigos y familiares.
  • Tener problemas para crear un vínculo emocional con su bebé.
  • Dudar constantemente de su capacidad de cuidar al bebé.
  • Pensar en hacerse daño a sí misma o a su bebé.

¿Cómo se puede tratar la depresión postparto?

Con el tratamiento y el apoyo adecuado, la mayoría de las mujeres se recuperan por completo, aunque puede llevar tiempo.  Sólo un médico puede diagnosticarte con depresión postparto. Por ello existen diversos tratamiento los cuales incluyen los siguientes:

Psicoterapia

Este tratamiento consiste en hablar de manera individual con un profesional de la salud mental (un consejero, terapeuta, psicólogo, psiquiatra o trabajador social). La terapia cognitivo-conductual y la terapia interpersonal ayudan a la persona a reconocer y comprender los cambios de pensamiento, conducta y lidiar con ellos.

Medicamentos

Los medicamentos antidepresivos actúan sobre las sustancias químicas del cerebro que intervienen en la regulación del estado de ánimo. Si bien muchas mamás pueden usar antidepresivos de manera segura mientras amamantan, es importante hablar con su médico acerca de los posibles riesgos y beneficios.

Los medicamentos pueden ayudar con algunos síntomas, como el sueño, el apetito y los niveles de energía. Sin embargo, los medicamentos no pueden deshacerse de algunos de los pensamientos o creencias que pueden alimentar la depresión. Estos métodos de tratamiento se pueden usar solos o en combinación.

¿Cómo superar la depresión postparto?

La depresión postparto puede incluir cambios de humor, problemas de apego con el bebé y dificultad para pensar o tomar decisiones. Es importante saber que la depresión no es culpa de nadie por ello es importante detectarlo a tiempo para recibir la ayuda adecuada. Algunos consejos que pueden ayudarte a superar la depresión postparto son:

El apoyo de la familia y amigos 

Es probable que los familiares, amigos o la pareja sean los primeros en reconocer los síntomas de la depresión postparto en una mujer que acaba de dar a luz. Pueden alentarla a que hable con un médico especialista del área de la salud mental, ofrecerle apoyo emocional y ayudarla con las tareas diarias como cuidar del bebé y del hogar.

Crear un tiempo para ti misma

Puede que te sientas atrapada en tu nueva rutina diaria tras ser madre, sobrecargada por el trabajo, la casa o las nuevas responsabilidades relacionadas con tu bebé. En lugar de afrontar estas tensiones sola, busca ayuda. Puede ser muy útil que organices el tiempo para destinar un tiempo para ti, aunque sea solo una vez a la semana mientras dejas a tu bebé con algún familiar o conocido de confianza. Durante tu tiempo libre realiza cualquier actividad que te resulte satisfactoria y te ayude a desconectar.

Haz ejercicio físico cuando puedas

Estudios han demostrado que el ejercicio físico puede tener un efecto antidepresivo para las mujeres con depresión postparto. Por ejemplo, caminar con el bebé podría ser una manera fácil de realizar una actividad física y al aire libre.

En un estudio se sugiere que caminar es una forma estadísticamente significativa de aliviar la depresión. Si no puedes realizar una sesión completa de ejercicio, intenta hacer ejercicio físico, aunque sea durante solo 10 minutos.

Dedicar tiempo para descansar

Es frecuente que te digan “duerme mientras el bebé duerme”. Un estudio mostró que las mujeres que dormían menos experimentaban síntomas más depresivos. Al principio, es probable que el bebé no duerma toda la noche interfiriendo en tus horas y calidad del sueño. Puedes intentar dormir la siesta o acostarte temprano.

Mantener una dieta saludable

Mantener una dieta saludable por sí sola no elimina la depresión posparto. Aun así, adquirir el hábito de comer alimentos nutritivos puede ayudarte a sentirte mejor y darle a tu cuerpo los nutrientes que realmente necesitas. Intenta planificar las comidas de cada semana en el fin de semana.

No esperes ser el padre perfecto

Tenga la seguridad de que todas las mamás pueden contarle historias sobre haber dejado la casa con su camisa al revés o haber olvidado ponerle un pañal a su bebé después de un cambio de medianoche. Muchas mujeres con depresión postparto son perfeccionistas y se sienten culpables si no pueden hacer todo bien. Su objetivo no es cumplir con alguna noción de la madre ideal, sino ser un una madre o padre feliz.

Construye un vínculo seguro con tu bebé

La unión emocional es el vínculo seguro que se forma entre padres e hijos. La vinculación exitosa permite que el niño se sienta lo suficientemente seguro como para desarrollarse completamente, y tener este vínculo afectará la manera en que se comunican y forman relaciones a lo largo de su vida.

Se forma un vínculo seguro cuando sintoniza y responde a las necesidades o señales emocionales de su hijo, como levantarlo, calmarlo y tranquilizarlo cuando llora. Al ser esa fuente confiable de confort, su hijo puede aprender a manejar sus propios sentimientos y conductas, lo que, a su vez, ayuda a fortalecer su desarrollo cognitivo. Si aún no se ha vinculado con su bebé, no se sienta ansioso ni culpable. A veces, puede llevar semanas, o incluso meses, sentir un apego, pero debería llegar con el tiempo.

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