¿Cuáles son las consecuencias de sacudir a un niño?

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El síndrome del niño sacudido es una patología que empezó a identificarse desde el año 1972, donde el radiólogo infantil J. Caffey evidenció una nueva forma de maltrato infantil caracterizada por la presencia en niños lactantes de hemorragias retinianas, subdurales y/o subaracnoideas, en ausencia de un traumatismo externo, o con signos mínimos
de maltrato.

Pero no fue hasta el año 2009, donde la Academia Americana de Pediatría recomendó el uso del término “Traumatismo Craneal Abusivo” y a pesar del escaso conocimiento que se tiene del síndrome, puede afirmarse que es la causa más frecuente de traumatismos craneoencefálicos graves en el lactante, antes del año de edad, teniendo una incidencia entre 11 y 24 casos por cada 100.000 niños por debajo del año de edad.

Es por ello que en el siguiente articulo de “Hoy Aprendí”, conocerás cuales son los motivos por los cuales se produce este síndrome, y cuales son las recomendaciones que debes tener en cuenta para evitar esta enfermedad.

¿Qué es el síndrome del niño sacudido?

También conocido como síndrome del niño zarandeado o agitado, hace referencia a una triada caracterizada por hematoma subdural, hemorragia retinal y edema cerebral, causado por sacudidas violentas o peligrosas a la que es sometido un niño cuando su cerebro aun no ocupa toda la caja craneal.

Es por ello, que el zarandear a un niño suele ocurrir antes de los 3 años de edad, aún cuando las fontanelas no se han cerrado completamente.

¿Dé que manera se produce el síndrome del niño sacudido?

Primeramente se presenta el caso donde tenemos al lactante con llanto incontrolado e inconsolable por lo que el familiar actúa de una forma para tratar de calmarlo optando por sostenerlo por el tórax sacudiéndolo bruscamente para que se calle.

Entonces, cuando lo sujetamos por el tórax y lo sacudimos, se produce un mecanismo de aceleración-desaceleración de la cabeza que conduce por una parte a las típicas:

  • Lesiones oculares (hemorragias retinianas)
  • Hemorragias intracraneales
  • Fracturas paravertebrales de las costillas

1. Las hemorragias retinianas

Están presentes en el 80% de los casos, y su presencia nos debe hacer sospechar la existencia de este síndrome ante la ausencia de cualquier otra causa y s produce por un aumento de la presión venosa retiniana, lo que provocaría una extravasación de la sangre a los espacios subaracnoideos, con una tracción de los vasos retinianos hacia el interespacio vitreorretiniano, como consecuencia de la desaceleración angular. 

2. Hemorragias intracraneales:

Los niveles de velocidad y aceleración de la cabeza que se describen comúnmente, generan fuerzas que son demasiado grandes para lo que puede soportar el cuello del niño, y que la sacudida que produce la aceleración de la cabeza puede potencialmente causar en un alto porcentaje de los casos, una lesión severa o letal del cordón espinal cervical, o del tronco del encéfalo, conllevando a una hipoxia (falta de oxigeno) cerebral, que sería la responsable tanto de la presencia de un edema
cerebral, como de un aumento de la presión intracraneal.

3. Fracturas intervertebrales:

Según el Dr. John Caffey, señala que las fracturas de las vertebras, huesos largos, y costillas también pueden asociarse con SBS., además las avulsiones metafisiarias (pequeños fragmentos de hueso se habían desgarrado donde el periostio y el hueso cortical están fuertemente ligados) y los “huesos en los lados proximal y distal de una articulación individual estaban afectados, especialmente en la rodilla

síndrome del niño agitado

¿Cuáles son las consecuencias de sacudir a un niño?

El cuadro clínico del bebe zarandeado en la fase aguda de la enfermedad es muy variable, pero lo más habitual es que entre un 40% y un 70% de los casos el síndrome del niño sacudido debute con:

  • Crisis epilépticas
  • Estado de irritabilidad
  • Letargia
  • Alteraciones del tono muscular
  • Falta de apetito.
  • Vómitos
  • Trastornos respiratorios que pueden llegar a provocar una apnea importante.

La evolución natural del síndrome es hacia un daño cerebral secundario, que habitualmente condiciona un retraso mental más o menos marcado y/o un déficit neurológico. De forma excepcional este cuadro puede evolucionar hacia una encefalopatía epiléptica infantil. En algunos casos, tras varios años de seguimiento, se han observado comportamientos autistas.

¿Cómo se realiza el diagnostico del síndrome del niño zarandeado?

Como cabría esperar, los exámenes complementarios más importantes a realizar ante la
sospecha de lesiones por maltrato de zarandeo a un lactante, son los estudios de diagnóstico mediante la imagen:

  • Ecografía transfontanelar
  • Tomografía axial computerizada (TAC)
  • Resonancias magnéticas (RM).

Los neurorradiologos pondrán en evidencia desde los primeros instantes, los signos ocultos de un traumatismo en un lactante maltratado, como la fractura de alguno de los huesos del cráneo, o de otras partes del cuerpo, como pueden ser las vértebras o las costillas. También y de forma precoz, es posible detectar la presencia de pequeñas hemorragias subdurales, que en un principio se encuentran muy localizadas, por lo que pueden pasar desapercibidas si no se buscan de forma precisa.

¿Cuál es el tratamiento del síndrome del niño sacudido?

El tratamiento del bebe sacudido implica:

  • Monitorizar la presión intracraneal (la presión dentro del cráneo)
  • Drenar el fluido desde los ventrículos cerebrales
  • Y si está presente un hematoma intracraneal, drenar la sangre acumulada.

¿Cómo se puede prevenir el síndrome del bebe sacudido?

  • Las clases de capacitación para padres primerizos pueden ayudarles a comprender mejor los peligros de sacudir violentamente a un niño y brindarles consejos para calmar el llanto de un bebé y controlar el estrés.
  • Cuando no logras calmar a tu bebé cuando llora, puedes sentir la tentación de detener las lágrimas como sea, pero es importante que siempre trates a tu hijo con suavidad. Nada justifica que sacudas a un niño.
  • Si tienes problemas para controlar tus emociones o el estrés de la paternidad, pide ayuda. El médico de tu hijo puede derivarte a un asesor u otro profesional de salud mental.
  • Si hay otras personas que te ayudan a cuidar a tu hijo (ya sea una persona responsable del cuidado, un hermano o un abuelo), asegúrate de que conozcan los peligros del síndrome del bebé sacudido.

síndrome del bebe zarandeado

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