Cuando la angustia estremece tu corazón

1
523
angustia

La angustia es una de las emociones más experimentadas por el ser humano. En donde se entremezcla la ansiedad y el miedo ante la sensación de peligro, el vació existencial y el sentir que no podemos respirar. Es un sentimiento vinculado a situaciones de desesperación. Donde la característica principal es la pérdida de la capacidad de actuar voluntaria y libremente. Es decir la persona pierde la capacidad de dirigir sus propios actos.

El miedo a realizar ciertas actividades como ir a correr bicicleta, nadar, o ante la separación de los hijos o parejas, el acoso en el trabajo, escuela, nuestras mismas creencias irracionales pueden ocasionar un sentimiento de inquietud que nunca desaparece incluso puede sernos imposible realizar ciertas tareas, nos puede hasta enfermar, o estremecer nuestro corazón hasta paralizarnos, incluso a veces podemos ignorar o evadir, pero la angustia puede manifestarse y cambiarnos inconscientemente.

¿Qué es la angustia?

La angustia se puede definir como la sensación que se produce cuando interpretamos algo como insoportable o muy desagradable. Se caracteriza por aparecer como reacción ante el miedo, un peligro desconocido, o ante una respuesta de ansiedad. Suele estar acompañado por intenso malestar psicológico y por síntomas físicos. Puede lograr hundirnos en una profunda tristeza y deprimidos como estamos, nos sumerge más en ese sentimiento de desaliento, arrepentimiento e infelicidad.

La angustia puede ser adaptativa y útil. En el sentido de que es una reacción normal en nuestro día a día, e incluso llega a ser beneficiosa en ciertos contextos. Pero si hablamos de trastorno de angustia ya estamos en presencia de una crisis recurrente. Una angustia desproporcionado durante un mínimo de un mes en presencia de inquietud o preocupación persistente por la aparición de nuevas crisis o sus consecuencias.

Por eso en el ámbito de la Psicología Clínica, la angustia se comprende como un subtipo de los trastornos de ansiedad o como un síntoma de estos.

¿Es la angustia lo mismo que la ansiedad?

Puede parecer que la ansiedad y la angustia sean iguales por parecerse al miedo, pero realmente son diferentes este último tiene un efecto eminentemente paralizante mientras que la ansiedad activa reacciones motoras de sobresalto que impulsan a la persona a buscar soluciones para enfrentar la amenaza. La persona angustiada suele bloquearse y no puede hacer más de una tarea a la vez, mientras que la persona ansiosa siente una activación interior que la lleva a involucrarse en varias tareas, para canalizar esa energía.

angustia y ansiedad

En la angustia existe un predominio de los síntomas físicos, que se viven de manera particularmente intensa, mientras que en la ansiedad predominan los síntomas psicológicos, como la preocupación por el futuro y la sensación de aprensión. También, suele hacer que la persona perciba con menos nitidez lo que está ocurriendo, en un intento por protegerse de una situación con la que no es capaz de lidiar mientras que la ansiedad normalmente aguza los sentidos y los fenómenos se perciben con mayor claridad.
Si deseas mayor información sobre la ansiedad puedes consultar el siguiente artículo: “Los efectos de la ansiedad en nuestra salud”. 

¿Cuáles son las causas de la angustia?

La angustia la sentimos no solo de forma aguda sino también cuando no tenemos claro que queremos de nuestro futuro. Entramos en una crisis existencial que nos deja sin poder conciliar dormir por la preocupación de cómo solucionar el problema. Para que podamos sentir angustia ocurre hay factores biológicos, psicológicos y ambientales.

Del mismo modo, la angustia tiende aparecer ante situaciones que a la persona le parecen amenazantes que puede ser de origen físico o psicológico, pero también ante situaciones en donde la persona siente sensación de bloqueo al sentirse incapaz de manejar ciertas situaciones como, el desempleo, una separación, un cambio que está a punto de llegar pueden determinar su aparición. Por otra parte, existen estudios que afirman una predisposición genética que está presente en esta condición.

Síntomas de la angustia 

En la angustia se suele vivir con un sufrimiento físico generalizado, en donde se presentan también síntomas psicológicos y fisiológicos, algunos de estos son:

  • Preocupaciones y temores excesivos.
  • Imaginación de escenarios catastróficos.
  • Desesperación.
  • Falta de aire, mareos, sudoración tensión muscular, sequedad de boca o fatiga.
  • Opresión en el pecho.
  • Respiración entrecortada.
  • Alteración del ritmo cardíaco.
  • Sofoco.
  • Evitar situaciones temidas.
  • Dificultades para dormir.
  • Pensamientos irracionales por el devenir

sintomas de la angustia

¿Cuáles son los efectos de la angustia en nuestra salud?

La angustia tiende a paralizar de tal manera que logra limitar a la persona de todo lo que quiere lograr, incluso puede afectar sus relaciones interpersonales, ya que llega un momento en donde no le es emocionante estar con otras personas por los miedos y su conducta es controlada por la angustia haciendo que la persona no esté bien.

La angustia no es solo por un aspecto emocional, existencial o mental porque si no cuidamos o prestamos atención a lo que nos sucede a tiempo, puede lograr tener efectos en nuestro cuerpo como, dolores de cabeza, temblores inexplicables, entre otros ya mencionados en los síntomas. Es importante tomar conciencia de que es lo que nos está causando sentirnos así, del mismo modo, cambiar los pensamientos irracionales hacia eso que nos parece insoportable.

¿Cómo manejar la angustia?

Es un problema muy común hoy en día y a veces por desconocerla no sabemos cómo tratarla o manejarla por eso se indica que lo mejor es asistir a un psicólogo que te pueda orientar, sin embargo, existen algunas técnicas que te pueden ayudar a manejar la angustia.

  1. Reconocer y aceptar nuestra angustia y no interpretarla como insoportable.
  2. Detectar los pensamientos que nos provocan dicha condición.
  3. Analizar su veracidad, cuestionándonos honestamente, qué tan real y objetivo es lo que estamos pensando.
  4. Detener esos pensamientos que nos paralizan.
  5. Distraernos haciendo algo que nos gusta y/o pensar en otra cosa.
  6. Aprender a gestionar nuestras emociones.
  7. Técnicas de respiración.
  8. Relajarse.
  9. Hacer ejercicio físico.
  10. Aprender y darse permiso para reírse y divertirse.

Asimismo, también es recomendada la terapia cognitivo conductual para prevenir una crisis de angustia, por un lado, podremos reducir y trabajar nuestro miedo, los pensamientos y emociones negativas que nos bloquean, finalmente llegar a la raíz del problema.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here