Desarrollo del lenguaje: ¿Debo preocuparme si mi hijo no habla?

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Cada niño es un mundo distinto al otro, poseen personalidades, gustos, percepciones distintas. El caso del desarrollo de la comunicación verbal no es la excepción. Es normal que los padres sientan angustia al comparar el desarrollo de su pequeño con los demás, por ello poseer información acerca del desarrollo del lenguaje en los niños nos ayudará a tomar las medidas necesarias en el momento oportuno.

El desarrollo del lenguaje

Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza, es por eso que desde pequeños nacemos con la capacidad de aprender a comunicarnos a través de algo tan simple como repetir lo escuchado por otros.

El lenguaje posee un desarrollo que generalmente se da de la siguiente manera, de acuerdo a la edad cronológica del niño.

De 6 semanas a 3 meses

Durante este periodo se da el desarrollo de las primeras expresiones del lenguaje, a través de arrullos o murmullos (“uuh”, “aah”, “wuuu”). La boca, que es el medio por el cual el niño conoce lo que existe a su alrededor, pasa a explorar y generar relaciones con sus pares a través de estos sonidos. Es importante que durante este periodo de tiempo los padres produzcan sonidos para que sus hijos repitan y refuercen este acto contestando o brindando afecto cuando los pequeños repiten sonidos.

De 6 a 10 meses

Durante esta etapa hacen aparición los balbuceos, es decir, la emisión de consonantes repetidas, por ejemplo: “Mamama” “Dadada”. Si los padres brindan un entorno de confianza y empatía respecto a sus balbuceos, prestando atención en lugar de ignorarlo, el bebé empezará a discriminar y perfeccionar con mayor habilidad los sonidos.

De 11 a 15 meses

Durante este periodo se perfecciona la emisión de sonidos que tienen mayor relación con el lenguaje escuchado de parte de sus padres, lo que el niño dice tiene mayor coherencia, se pueden distinguir palabras y se  inicia la capacidad de habla. Debido a que el pequeño se da cuenta de que el idioma le permite satisfacer necesidades y relacionarse con sus padres, busca ampliar su repertorio de palabras, aprendiendo y emitiendo palabras con el fin de pedir ayuda o algo que necesite, afirmar.

De los 16 a 24 meses

En este periodo, el niño posee un aproximado de 400 palabras en su repertorio.

Pero ¿Por qué mi hijo no habla?

A menudo se acerca padres de familia indicando que se sienten preocupados porque sus hijos ya tienen, por ejemplo, más de un año de edad pero posee un repertorio de palabras muy breve.

En estos casos, es necesario estar atentos a las señales relacionadas a la capacidad de socialización y capacidad para comprender los mensajes recibidos.

En estos casos, el profesional indaga y si descubre que el niño no emite demasiadas palabras, pero si realiza constantes gestos y muecas para expresarse, consigue una primera señal positiva. Generalmente,en estos casos cuando el niño necesita algo, solicita esto señalando lo que quiere, más no emitiendo oraciones para expresar su deseo.

También se encuentra que en estos casos es muy frecuente que los padres comparen constantemente el desarrollo de lenguaje de su hijo con el desarrollo de otros niños.

Por otro lado, se valida que aunque el niño no emite demasiadas palabras, si es capaz de entender lo que se le dice.

Además, si se consulta a los padres y se valida que el niño si socializa con sus pares, comparte tiempo con ellos, entonces existen grandes posibilidades de que no haya presencia de una complicación real en el desarrollo, si no que el niño tan solo necesite mayor tiempo, estimulación y  comprensión para que continúe con el desarrollo de su lenguaje.

Es importante prestar atención a los siguientes indicadores específicos para determinar si existe realmente un retraso que necesite un tratamiento especializado:

Gestos, muecas y señalización

La posibilidad de que el niño pueda comunicarse a través de gestos es un buen indicador de habilidades sociales y lingüísticas. Además, el hecho de señalar lo que se necesita con el dedo aquello que se necesita es fundamental para el perfeccionamiento del desarrollo de la capacidad para comunicarse a través del habla, la cual se inicia, como ya hemos visto, a partir de los 9 a 12 meses del niño.

Comparar con los demás

Los padres deben comprender que comparar constantemente a sus hijos con los demás pequeños, es una práctica que traerá más problemas que soluciones. Creará presión en el niño y una sensación de incapacidad e inseguridad respecto a los demás y hacia sí mismos, bloqueando su capacidad para desarrollar su capacidad para comunicarse.

También es necesario que los padres sepan que incluso la capacidad para comunicarse tiene diferencias de acuerdo al sexo. Se ha encontrado que las niñas desarrollan el lenguaje con mayor rapidez que los niños, por lo que comparar el desarrollo de un niño con el de una niña no es recomendable.

Interacción con los demás

Si el niño es capaz de comprender instrucciones y seguir reglas en los juego con sus pares, entonces estamos frente a una señal de que el lenguaje aparecerá pronto.

Respetar

Si observamos estos indicadores positivos entonces la verdadera solución está en comparar menos y estimular más. Debemos recordar siempre que cada niño es un mundo distinto al otro y que cada uno tiene su tiempo. Como padres debemos brindar la empatía y confianza necesaria para que nuestros hijos puedan expresarse con naturalidad y sin temor.

Observar

Si observamos que la socialización y la comprensión de mensajes presentan problemas, entonces debemos recurrir a ayuda especializada para descartar dificultades mayores que necesiten un abordaje mucho más específico y riguroso.

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