Disnea: La falta de aire que te impide respirar bien ¿por qué ocurre?

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disnea

Algunas personas han tenido la mala experiencia de haber presentado la sensación de dificultad para respirar. Y a pesar de que muchas veces ocurre posterior a una actividad física, en otras situaciones aparece en reposo. Y es allí cuando la persona se preocupa y surge la pregunta de ¿Por qué siento que me falta el aire o no puedo respirar bien?. Pues según las estadísticas la disnea, que es el término que hace referencia a la dificultad para respirar, abarca aproximadamente el 20% de todas las consultas.

Incluso según en la encuesta realizada en el estudio Framingham. Se encontró que 6 a 27% de los adultos de 37 a 70 años han experimentado disnea alguna vez. Si la disnea no es evaluada a tiempo, o el paciente no decide ir a consulta se espera que el 61% de estos pacientes presentan más episodios. Por ello radica la importancia de saber cuales son las causas que lo producen para poder actuar a tiempo y así evitar las complicaciones.

¿Qué es la disnea?

La definición que se adoptó en el último consenso de la ATS (sociedad americana de enfermedades torácicas). Es muy amplia, debido a que la disnea es un síntoma secundario a distintas enfermedades; es por ello que la podríamos definir como: “Una experiencia subjetiva de disconfort al respirar. 

Cuando surge la sensación de falta de aire, el primer paso es sentarse y tratar de calmarse. Recordemos que muchos deportistas pueden tener la sensación de un esfuerzo respiratorio importante. Después de subir un cerro, pero esa sensación puede incluso ser agradable. En cambio, es muy distinto si se tiene esa sensación al subir cuatro pisos en un hospital. En ese caso surge el disconfort, porque la disnea se presenta ante un esfuerzo que es mínimo. Es por ello que si esta dificultad no mejora al cabo de media hora o, en caso de que empeore, se debe acudir al servicio de urgencia.

que es la disnea

¿Cuáles son los tipos de disnea?

  • Disnea de esfuerzo: Aparece al realizar esfuerzos, con la apreciación adyacente de si son grandes, medianos o pequeños. En el cardiaco, la disnea de esfuerzo es progresiva.
  • La disnea en decúbito (acostado): suele aparecer cuando estamos acostados y se alivia con la posición erecta o al levantarnos (ortopnea). Puede alcanzar distintos grados de intensidad. Siendo progresiva hasta alcanzar el decúbito, generalmente ocurre cuando hay líquidos en los pulmones como en la insuficiencia cardiaca congestiva.
  • Disnea paroxística nocturna: que también se conoce por sus siglas DPN. Se caracteriza por aparecer durante la noche mientras el paciente se encuentra dormido. Esto lo obliga a despertarse súbitamente, creando una situación de desesperación al no poder recibir la cantidad necesaria de aire.
  • La disnea de reposo: aparece incluso sin realizar ningún tipo de esfuerzo.

¿Cómo se produce la disnea, (fisiopatología)?

Hablemos un poco de anatomía. La respiración en todos los seres humanos se inicia normalmente con un estímulo. Ya sea consciente o inconscientemente. Esto se origina en los centros superiores del cerebro y va, por las vías eferentes, a estimular el diafragma y los músculos de la vía aérea alta. Para hacer que ésta quede permeable y permita la entrada de aire.

La contracción del diafragma produce una presión negativa intratorácica. Que permite la entrada de aire y luego se produce la espiración, que normalmente no requiere actividad muscular. Sino que ocurre en forma pasiva, mientras el diafragma y los músculos intercostales se van relajando gradualmente.

Entonces cualquier disociación neuromecánica entre la información aferente, que proviene de todos los receptores de los pulmones, y el comando respiratorio motor, mandan señales al cerebro indicando que necesita aumentar la respuesta respiratoria para tratar de conseguir el oxígeno que hace falta para el intercambio hematogaseoso en los alvéolos pulmonares originado así la disnea.

El ejemplo más claro: 

Es la del EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica como la bronquitis crónica). Recordemos que, en una situación normal, el centro respiratorio capta la información. Ordenando al aparato respiratorio que ventile y realice el intercambio gaseoso y la información que retorna a él señala que todo se realiza en forma adecuada. De modo que hay un equilibrio entre la información aferente y la eferente

En la EPOC, la ventilación es ineficaz y existe limitación del flujo aéreo. Por lo que se produce atrapamiento de aire y el diafragma se horizontaliza. Lo que hace que su contracción sea más ineficaz. El intercambio gaseoso puede estar alterado, lo que aumenta con el ejercicio, durante el cual el centro respiratorio ordena aumentar la ventilación. Pero la ventilación es cada vez más ineficaz, con la consiguiente disociación neuromecánica.

¿Cuáles son las causas de la disnea?

Existen múltiples causas que pueden conllevar a la aparición de disnea, es por ello que lo clasificaremos según el órgano afectado:

1. Enfermedades respiratorias:

La falta de aire y la dificultad para respirar son uno de los principales síntomas de muchas enfermedades pulmonares. A continuación, enumeramos las más frecuentes:

  • Asma:

    enfermedad inflamatoria crónica que provoca que las vías respiratorias se inflamen y estrechen. Da lugar a dificultad para respirar, sensación de falta de aire especialmente por la mañana, por la noche y tras hacer un esfuerzo físico, tos constante, presión en el pecho y sibilancias.

  • Bronquitis:

    inflamación de los conductos bronquiales, lo cual provoca tos con mucosidad, respiración difícil, jadeo y presión en el pecho. Puede ser aguda si desaparecer en 2 o 3 semanas o crónica si se sufre de forma permanente. Esta última suele estar provocada por el tabaquismo.

  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC):

    afección pulmonar que provoca dificultad respiratoria y que mayoritariamente está causada por el hábito de fumar. Sus dos formas principales son la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar, que suponer un daño significativo en los pulmones a largo plazo.

  • Neumonía:

    se produce una inflamación del tejido de pulmonar debido a un agente infeccioso. Los alvéolos se llenan de líquido y pus, provocando respiración difícil y limitación de la absorción de oxígeno.

  • Fibrosis pulmonar:

    el tejido pulmonar se va cicatrizando, por lo que se va volviendo duro y grueso. Esto provoca falta de aliento, tos entrecortada y seca, fatiga, pérdida de peso y dolor muscular y/o articular.

  • Edema pulmonar:

    hace referencia a la acumulación de líquido en los pulmones, lo cual provoca dificultades para respirar con normalidad debido a que el movimiento normal del oxígeno se ve disminuido.

  • Tumor pulmonar:

    la sensación de falta de aire o los silbidos al respirar son algunos de los síntomas comunes del cáncer de pulmón cuando empieza a manifestarse. Otros pueden ser: tos incesante, dolor en el pecho constante, tos con sangre, ronquera, pérdida de peso, cansancio y neumonías o bronquitis repetidas.

  • Embolia pulmonar:

    ocurre cuando una arteria pulmonar se bloquea normalmente debido a la formación de un coágulo en la pierna (trombosis venosa profunda), el cual se desplaza por el torrente sanguíneo hasta el pulmón.

  • Neumotórax:

    sucede cuando el aire escapa del pulmón y se produce una acumulación del mismo por fuera del pulmón, lo cual provoca que este no pueda expandirse como lo hace normalmente en el momento de inspirar.

2. Las enfermedades cardiovasculares:

  • Insuficiencia cardíaca: El corazón no bombea sangre rica en oxígeno al resto del cuerpo de manera eficiente como lo hacía anteriormente. Aunque se puede presenta de forma repentina, suele ser una afección crónica. Suele provocar dificultad respiratoria especialmente en los momentos de actividad o después de acostarse.
  • Cardiomiopatía: Hace referencias a las enfermedades que afectan al músculo cardíaco, las cuales provocan que el corazón aumente de tamaño o que se vuelva más rígido o grueso de lo normal.
  • Arritmia: Alteración de la frecuencia cardíaca, pudiendo ser demasiado rápida (taquicardia) o muy lenta (bradicardia).
  • Ataque al corazón: Sucede cuando el flujo de sangre que va hacia al corazón se bloquea de manera repentina. La falta de aire, los dolores en el pecho y las molestias en la parte superior del cuerpo son sus principales síntomas.
  • Miocarditis: El músculo cardíaco se inflama y suele estar ocasionada por algún tipo de infección bacteriana o viral.
  • Pericarditis: Es la inflamación del pericardio, una membrana que recubre el corazón. A pesar de que en muchos casos se desconoce la causa, en otros es consecuencia de una infección bacteriana, viral o micótica.

3. Las enfermedades de la laringe y tráquea:

  • Inflamación de la epiglotis (epiglotitis)
  • La inflamación de la laringe (laringitis)
  • Inflamación de la tráquea (traqueítis)
  • Tumores de la laringe (carcinoma de laringe)
  • Estenosis traqueal
  • Tumores traqueales

4. Enfermedades de la pleura, pared torácica o de los músculos respiratorios:

  • Cifoescoliosis severa
  • Parálisis diafragmática bilateral
  • Pleuritis
  • Derrame pleural

5. Las enfermedades infecciosas

Otras de las causas de la falta de aire al respirar puede ser alguna infección causada por bacterias o virus que afecten a la salud de las vías respiratorias y los pulmones. Entre ellas, se encuentran las siguientes:

  • Gripe
  • Resfriado
  • Tos ferina
  • Difteria
  • Tuberculosis
  • Bronquiolitis

¿Cuáles son los síntomas de la disnea?

Los síntomas, aunque muy parecidos van a dependen de la causa desencadenante de la dificultad respiratoria. Así, junto con la dificultad respiratoria y la posible coloración azulada que presente el paciente, se pueden observar, en las patologias mas comunes los siguientes sintomas:

  • Broncoespasmo (Silbido superior al respirar): Como en el caso del asma bronquial
  • Cáncer con afectación respiratoria: Dolor en el pecho, tos crónica y sangre en la flema.
  • Colapso del pulmón: Neumotórax (acumulación de aire entre las membranas de la pleura (dolor torácica intenso que no cede)
  • Enfisema pulmonar(pérdida de elasticidad de los sacos de aire del pulmón): Dificultad para expulsar el aire que ha entrado en los pulmones, proceso que dificulta la entrada de aire nuevo.
  • Obstrucción de la tráquea: Si un trozo de comida o cualquier otro objeto entra en la tráquea, puede producir asfixia, neumonía y hasta la muerte.
  • Enfermedades cardiacas: Dolores en el pecho y despertarse por la noche sin aire (ortopnea) puede ser un sintoma de insuficiencia cardiaca.

¿Cómo se diagnostica la disnea?

Como ya vimos anteriormente, la disnea puede ser causada por múltiples causas es por ello que el diagnóstico se debe hacer lo más exhaustivo posible para dar con el diagnostico certero y poder indicar el tratamiento mas adecuado, es por ello el diagnóstico se basa en los siguientes criterios:

1. Anamnesis detallada:

Son preguntas sencillas que ayudan a determinar el diagnóstico, como desde cuándo comenzaron los síntomas, si el inicio de la disnea fue brusco o progresivo, en qué situación aparecen los problemas respiratorios (en reposo o tras un esfuerzo físico), si existen síntomas asociados como la tos o el dolor torácico, si el paciente es fumador, desde cuándo y cuántos cigarrillos al día consume, si está tomando medicación o tiene enfermedades previas conocidas (por ejemplo, asma bronquial o insuficiencia cardiaca).

2. Examen físico:

Mediante la auscultación del corazón y de los pulmones del paciente con el estetoscopio, además de realizar una palpación y percusión del tórax, se pueden obtener signos característicos de ciertas enfermedades, por eso no se debe pasar por alto.

3. Exámenes complementarios:

Se puede solicitar una gasometría (medición de oxígeno y dióxido de carbono en sangre) para objetivar cómo es el intercambio de gases en el pulmón, y una radiografía del tórax. En ocasiones también se realiza un análisis de sangre o un electrocardiograma. Para valorar mejor la dificultad respiratoria, ayuda realizar una medición de la función pulmonar (espirometría)

También se podrían realizar pruebas de alergia, detección de patógenos en infecciones, una broncoscopia con un lavado broncoalveolar. Así como un análisis de los tejidos (biopsia), si fuese necesario. También una laringoscopia, una tomografía computerizada de tórax o una gammagrafía de ventilación-perfusión. Y otras pruebas que sirven para poder determinar el origen de la dificultad respiratoria.

estudios para la disnea

¿Cuál es el tratamiento de la disnea?

El tratamiento de la dificultad respiratoria va a depender también de la causa que lo desencadene. Entre las causas mas comunes tenemos:

En el caso de Asma bronquial: Por lo general se usa medicamentos antiinflamatorios (como los corticoides ya sea tanto por vía oral como endovenosa) y dilatadores para los bronquios (como los beta-2 adrenérgicos) en forma de nebulizaciones.

En caso de bronquitis bacteriana aguda, neumonía y absceso pulmonar: los antibióticos son el tratamiento de elección. Acompañado de expectorantes para poder terminar de eliminar el moco producido por el proceso infeccioso

Si hay tumores en las vías respiratorias o en el pulmón: se hará necesario un tratamiento específico (cirugía, quimioterapia o radioterapia).

¿Cuáles son las recomendaciones que se debe seguir cuando se sufre de disnea?

1. Dejar de fumar: Es lo principal que se recomienda, especialmente cuando se está en tratamiento para la disnea. Además, hay que procurar evitar las estancias en lugares en los que, se aglutine mucha gente y alejarse de ambientes cargados de humo.

como prevenir la disnea

2. Dormir con varias almohadas: En caso de dificultad a la hora de respirar por la noche, al permanecer tumbado (síntoma que se denomina ortopnea y se presenta sobre todo en algunas afecciones cardiacas),

3. Bombona de oxigeno en la casa: El médico deberá determinar si recibir oxígeno suplementario, esto puede también ser de ayuda como tratamiento contra la dificultad respiratoria en caso de bronquitis crónica.

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