Efectos psicológicos de la Diabetes juvenil

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Efectos psicologicos de la Diabetes juvenil

La diabetes en niños y adolescentes es cada vez más frecuente en todo el mundo y el hecho de que sea una enfermedad crónica supone un fuerte impacto psicológico tanto para el niño como para su entorno familiar, causandoles un estrés emocional, lo que puede influir en su comportamiento, en la escuela y en su vida diaria.

Cuando a un niño o adolescente es diagnosticado con diabetes, sus padres pueden dedicar mucho tiempo a pensar en los efectos físicos de esta enfermedad y pasar por un proceso de negación o de culpa. Pero este diagnóstico también viene acompañado de efectos psicológicos en donde es importante que los padres sepan abordarlo y dar el apoyo emocional que sus hijos necesitan dado a las alteraciones que tendrá su estilo de vida y así poder superarla.

¿Qué es la diabetes?

La diabetes o aumento del azúcar en la sangre, es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre (OMS, 2012).

Para mayor información sobre la diabetes juvenil puede consultar el artículo “Diabetes juvenil la incapacidad para mantener bajo control de la glicemia”.

¿Cómo se sienten los niños y adolescentes con diabetes?

Los niños y adolescentes suelen experimentar las siguientes emociones cuando se enteran de que padecen diabetes:

1.- Aislamiento.

La diabetes puede hacer que los niños se sientan diferentes de sus amigos, sus compañeros de clase y sus parientes. Los niños que no conozcan a otras personas con diabetes o que sean los únicos alumnos del centro escolar que deben visitar la enfermería para que les pongan inyecciones o les analicen la sangre se pueden sentir aislados y solos.

2.- Negación.

Puesto que los niños se quieren integrar en su grupo y ser como los demás niños, a veces pueden simular o hacer ver que no padecen una diabetes, algo que puede ser peligroso si evitan las pruebas para medir el azúcar en sangre y/o la medicación.

Como se sienten los niños con diabetes

3.- Depresión.

Las emociones de depresión, tristeza y desesperanza son habituales en los niños con diabetes. Un niño a quien le acaban de diagnosticar esta enfermedad puede llorar mucho, sentirse agotado, presentar cambios en sus hábitos de alimentación o de sueño y/o tener dificultades para seguir su plan de control de la diabetes.

4.- Culpa.

Algunos niños sienten que la diabetes es culpa suya y que son ellos quienes les están provocando problemas a sus padres, hermanos y profesores por padecer esta enfermedad.

5.- Enfado, frustración y resentimiento.

Es posible que su hijo se enfade con usted por ser quien se encarga de supervisar sus pruebas y su tratamiento. Muchos niños experimentan resentimiento ante las restricciones que la diabetes les puede imponer en sus actividades cotidianas.

6.- Miedo y ansiedad.

Los problemas relacionados con el control del azúcar en sangre, las agujas  y la posibilidad de tener problemas de salud más adelante pueden asustar a los niños.

7.- Vergüenza.

Los niños con diabetes se pueden sentir avergonzados por la atención adicional que deben recibir, como cuando se tienen que medir el azúcar en sangre e inyectarse insulina en la escuela, en las casas de sus amigos y delante de otros niños.

8.- Dependencia.

Cuando un niño se entera de que padece una diabetes, puede empezar a comportarse como si fuera más pequeño de lo que es y puede empezar a depender de sus padres más que sus iguales. El progreso que deberían estar haciendo hacia la autosuficiencia se puede detener o invertir.

La importancia de la familia en el proceso de la enfermedad

La presencia de una enfermedad crónica en algún miembro de una familia acarrea múltiples condicionantes que pueden implicar daños a nivel afectivo en el joven o niño. En él, se reflejan las experiencias negativas, tales como estrés, negativismo, cambios en el estado de ánimo repentino entre otros al tener que cambiar diversas actividades cotidianas para adaptarlas a la enfermedad crónica de su familiar. Esto influye directamente en el control glucémico del paciente por eso la importancia de la familia en el proceso de la enfermedad.

El hecho de no tener este sustento familiar adecuadamente puede conllevar a la desorganización de aspectos psicológicos como la alteración de la dieta que debe seguir o la presencia de estrés. Son pocos los padres que son conscientes de las inquietudes y dudas de sus hijos y su relación con su enfermedad. Esto provoca más malestar en el niño o adolescente, llevando la situación a un descontrol de los cuidados necesarios y, por tanto, al descontrol glucémico esta enfermedad.

Factores psicológicos que influyen en la diabetes

Existen determinados factores que afectan el control y tratamiento de la diabetes juvenil, y puede causar alteraciones psicológicas en el niño o adolescente. Asimismo, las estrategias de afrontamientos del paciente son esenciales para superar de manera eficaz las situaciones estresantes y la propia enfermedad. Por lo tanto, mencionaremos algunos de los efectos psicológicos más importantes:

 Amistad y grupo social en los niños y adolescentes

Para todo adolescente y niño, pertenecer a un grupo social y estar integrado en él, implica el propio bienestar psicológico, llevando consigo la aceptación de uno mismo y el fortalecimiento de la autoestima. Los grupos influyen positivamente en el apoyo y cariño de los amigos para el afrontamiento de la enfermedad.

La amistad más próxima se muestra esencial para estos pacientes, pero no sólo en los momentos más complicados, sino en las dificultades del día a día. Del mismo modo existe una dificultad en estos jóvenes para la integración, sometidos también con frecuencia a acoso escolar por su particular estilo de vida.

 Ansiedad y depresión

Muchos estudios encontraron que en la etapa de la niñez y en la adolescencia los problemas psicológicos más frecuentes fueron, la ansiedad y la depresión entre otros como el miedo, vergüenza, culpa, resentimiento e ira son emociones que pueden aparecer en diferentes estadios del proceso y pueden abarcar desde una reacción normal hasta un evento traumático a nivel psíquico.

Podemos también, pensar que la adolescencia es una etapa propensa a desarrollar problemas psicológicos, nos muestra la gran relación que existe entre la presencia de esta enfermedad crónica y, a su vez, problemas en el funcionamiento neuropsicológico de la persona.

Alimentación

El hecho de padecer diabetes en la adolescencia hace más propensa la aparición de trastornos de la alimentación ya que son muy frecuentes entre los jóvenes incluso en los niños. Se provoca pues una especie de círculo vicioso en la que la alimentación se ve afectada por estos factores y, a su vez, la enfermedad se ve alterada por la falta de alimentación equilibrada, algo imprescindible para esta enfermedad crónica.

alimentación en la diabetes

Estrés

El estrés de los adolescentes y niños está estrechamente relacionado con la enfermedad dado a los diversos cambios en su vida diaria. El hecho de ser conscientes de tener que controlar muchas actividades cotidianas se vive de antemano como una experiencia negativa, que provoca en muchos jóvenes la aparición de estrés. La propia enfermedad de la diabetes crea un efecto sobre el metabolismo del paciente adolescente que favorece el estrés.

Autoestima

La autoestima es un factor muy importante en los adolescentes y en los niños tanto para ellos mismos como para su relación con el medio que le rodea, bien a nivel educativo o social, y también para el proceso de control de su enfermedad.

Muchos de los adolescentes tras ser diagnosticados de esta enfermedad crónica deterioran la imagen de sí mismo, considerándose como personas enfermas que no tienen el control de sus vidas, sino que están crónicamente condicionadas por las actividades que les rige la enfermedad en su trabajo si la diabetes modifica la autoestima de los adolescentes o son sus complicaciones las que alteran esa autoestima.

Desarrollo cognitivo

Existen estudios en los que se habla de cómo afecta el desarrollo cognitivo del adolescente y del niño en el mantenimiento de su enfermedad crónica. Sin embargo, no se describe tanto como factor sino como consecuencia de otros factores, como la consecuencia de una baja autoestima y por tanto, también del negativismo del joven. Todo ello en su conjunto provoca el rechazo a la adecuación de su vida diaria para un buen control de la diabetes juvenil.

¿Cómo puedo ayudar a mi hijo?

Es necesario que los padres busque asesorarse con los profesionales del área de la salud para así educarse a sí mismo sobre la diabetes de su hijo y las mejores formas de manejarla, esto le ayudará a tranquilizarse para poder afrontarlo. Así mismo, pida al equipo de atención de la diabetes de su hijo información y consejos para afrontar sus reacciones emocionales ante la diabetes. Del mismo modo se puede dar algunas recomendaciones:

1.- Reconozca las emociones de su hijo.

Hable con su hijo siempre, tratando de escucharlo en todas sus inquietudes, sus emociones. Este tipo de comunicación no tiene que ser siempre de tipo verbal. Dibujar, escribir o poner música pueden ayudar a los niños con diabetes a expresar sus emociones.

como puedo ayudar a mi hijo con diabetes

2.- Fomenta el cuidado activo de la salud en su hijo.

 Es importante reforzar la idea de que, cuando un niño cuida bien de sí mismo y controla bien su diabetes, puede evitar aspectos desagradables, como pinchazos adicionales o tener que perder actividades divertidas con sus amigos. También es posible que su hijo quiera hacerle preguntas a su médico estando a solas con él.

3.- Favorezca la independencia.

Puede ser difícil, sobre todo al principio, pero es importante que no baje sus expectativas con respecto a su hijo y que no lo protege excesivamente. En lugar de ello, fomente la misma independencia que esperaría en sus otros hijos. Con los ánimos y el apoyo de sus padres, los niños con diabetes pueden asumir algunas de las responsabilidades implicadas en el manejo de esta enfermedad, un cambio que suele tener efectos positivos y que les ayuda a ganar confianza en sí mismos.

4.- Céntrese en la amistad.

Divertirse con los amigos ayuda a construir una sensación de seguridad, de confianza y de pertenencia. Anime a su hijo a hablar sobre la diabetes con sus amigos. Esto puede ayudar a sus amigos a sentirse más cómodos cuando se relacionen con él, como ocurría antes de recibir el diagnóstico. En lugar de centrarse solo en lo que los hace diferentes, los niños se pueden centrar en todas las cosas que tienen en común con sus amigos.

5.- Corrija posibles confusiones.

Explíquele a su hijo que la gente no hace nada malo para merecer una diabetes; es algo que simplemente ocurre. Así mismo, si su hijo tiene la sensación de que la diabetes le está causando problemas a usted o a toda la familia, asegúrese que no tiene ningún motivo para sentirse culpable de nada. Contrariamente, su hijo debería centrarse en afrontar sus propias emociones, no las del resto de la familia.

6.- Pida ayuda cuando la necesite.

Asegúrese de informar puntualmente al médico de su hijo sobre cualquier cuestión emocional; ellos tratan con este tipo de cuestiones constantemente y pueden ayudar a su hijo a afrontarlas y darle consejos a usted. Si su hijo presenta algún signo de depresión (como tristeza o irritabilidad de larga duración, cansancio, cambios en el apetito o en los hábitos de sueño), hable con su médico o con un profesional de la salud mental.

Trate de tener presente que, en la mayoría de los casos, las emociones negativas relacionadas con la diabetes pasan o cambian con el tiempo conforme el niño se va adaptando a vivir con esta afección, del mismo modo que podrá tener una vida normal con el debido cuidado y apoyo de la familia.

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