El perdón: La virtud que nos lleva a la liberación emocional

0
525
perdón

En algún momento hemos herido a alguien que hemos querido tanto sea novio, esposo, hermano o mamá, o hemos sido víctimas de grupos armados, robos, abuso y desde ambos lados hemos pensado en el perdón, pero acaso ¿pedimos perdón o hemos perdonado alguna vez realmente?, no hablo de guardar resentimiento, odio, te hablo de la liberación emocional.

Para la psicología positiva el autor Seligman la describe como “Perdona a quienes te han causado un mal. Siempre da una segunda oportunidad a los demás”. El principio por el que se guía es la clemencia, no la venganza. El perdón de las ofensas produce una serie de cambios beneficiosos en el interior de una persona.

Cuando las personas perdonan, sus motivaciones básicas o inclinaciones a actuar sobre el transgresor se tornan más positivas, amables o generosas y menos negativas o vengativas. De este modo el perdón puede mejorar significativamente el bienestar psicológico y la salud física de la persona.

¿Qué es exactamente el perdón? 

La APA define el perdón como un proceso o el resultado de un proceso que involucra un cambio en las emociones y actitudes hacia un ofensor. El resultado del proceso se describe como una disminución en la motivación para tomar represalias o guardar la lejanía respecto a un ofensor a pesar de sus acciones, y requiere dejar ir las emociones negativas que se experimenten hacia él.

El verdadero perdón va un paso más allá, cuerpo-mente ofreciendo algo positivo como la empatía, compasión y comprensión hacia la persona que te lastimó.

¿Qué no es perdonar?

En el mundo existen muchas creencias con respecto al perdón que son erróneas como, el perdón significa dejar que la persona que te lastimó te libere, sin embargo, no es lo mismo que justicia ni requiere de una reconciliación. Por ejemplo: Una víctima que fue abusada/o no debe reconciliarse con un abusador que sigue siendo potencialmente peligroso, Pero la víctima todavía puede llegar a un lugar de empatía y comprensión. Otro concepto erróneo es que perdonar a alguien es un signo de debilidad.

Perdonar no es negar ni olvidar, no hay que minimizar o excusar la falta. Solo entender que hay otras opciones diferentes a mantener el resentimiento y dolor que nos provoca el daño causado. Es un proceso difícil que nos llevará un tiempo, en el que la empatía actuará como facilitador.

Componentes del perdón 

El psicólogo Dacher Keltner, menciona que hay cuatro componentes que nos ayudan a comprender científicamente el perdón. El primero es la aceptación de que ha ocurrido la transgresión o daño que alguien nos ha hecho. El segundo, es la disminución del deseo o urgencia de buscar venganza o compensación. El tercero se da sobre todo en los casos de conflictos menores, en donde el, deseo de acercamiento, disminución en el distanciamiento o evasión de la otra persona.

Finalmente, el cuarto componente implica un cambio en los sentimientos negativos hacia la otra persona, como por ejemplo el aumento de la compasión y entendimiento de su propio sufrimiento, dolor, desde la empatía, ignorancia o confusión que lo haya llevado a herirnos.

El odio nos esclaviza

Cuando alguien nos ha defraudado, herido o traicionado, sentimos que tenemos que hacérselo pagar. Creemos que así haremos justicia. Consideramos inaceptable lo que ha hecho y esa rabia, odio nos mantiene atados a la situación y a la persona que nos ofendió, entonces, ¿qué tan dispuestos estamos a dejar ir?, no pienses en lo que vas a dejar atrás piensa en todo lo que vas a ganar y como te vas a sentir.

El resentimiento nos ata, nos condena nos nubla la razón, incluso a veces queremos hacer justicia por nosotros mismos siguiendo una cadena de dolor sin fin. Guardar rencor, culpabilizar, aferrarse y quedarse anclado en el dolor, nos hace infelices y tiene un efecto considerable en nuestro bienestar físico y psicológico.

¿El perdón puede mejorar la salud física y mental?

Se ha demostrado a través de investigaciones que el perdón está relacionado con los resultados de salud mental, aunque las organizaciones religiosas ya los habían pregonado a lo largo de la historia de la humanidad, como la reducción de la ansiedad, la depresión y los trastornos psiquiátricos graves, así como con menos síntomas de salud física y menores tasas de mortalidad.

Las ventajas del perdón, ahora validadas por el mundo científico, incluyen la reducción del dolor crónico, de los trastornos cardiovasculares, de la conducta violenta, el incremento de la esperanza, y el alivio de los niveles de depresión y ansiedad. Las personas que no perdonan sufren de niveles elevados de presión arterial y frecuencia cardíaca, así como otros problemas de salud.

El perdon puede mejorar la salud fisica y mental

También lo es la ira cuando es muy profunda y duradera puede ocasionar grandes tensiones y estrés en cambio cuando  te deshaces de la ira, tus músculos se relajan, estás menos ansioso, tienes más energía y tu sistema inmunológico puede fortalecerse.

El perdón también puede ayudar a reconstruir la autoestima al momento en que ofrecemos bondad  a la persona que nos lastimó, cambia tu visión de ti mismo. Finalmente,  perdonar no es fácil,  es casi imposible sin embargo, transformar el odio, la ira, el dolor en perdón, así como la esperanza son parte de nuestra humanidad lo que nos hace ser diferente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here