Fobia social: Miedo intenso ante situaciones sociales

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fobia social

Puede ser normal sentir miedo, nervios ante situaciones sociales, por ejemplo en una cita o en una entrevista de trabajo, estas pueden causar una sensación de tener mariposas en el estómago, o comenzar a sudar las manos entre otros.

Pero la fobia social, también llamado el trastorno de ansiedad social; las relaciones e interacciones de todo los días pueden causar en las personas ansiedad, miedo, inseguridad, vergüenza de ser juzgado, evaluado negativamente o rechazado en una situación social o por su desempeño.

El trastorno de ansiedad social es un problema de salud mental común en todo el mundo que puede realmente alterar o paralizar la vida de la persona afectando su rutina diaria, el trabajo, los estudios y demás actividades. En este artículo te enseñaremos más de este tipo de fobia y así poder hacerle frente.

¿Qué es la fobia social?

El trastorno de ansiedad social se caracteriza por la presencia de angustia clínicamente significativa como respuesta a ciertas situaciones sociales o actuaciones en público del propio individuo, lo que suele dar lugar a comportamientos de evitación. Es más frecuente en mujeres que en hombres. Sin embargo, el porcentaje de hombres y mujeres que solicitan consulta es similar. 

Por otro lado, la fobia social suele aparecer típicamente a mediados de la edad adulta, a veces con el antecedente infantil de timidez o inhibición social. Algunas personas expresan que el inicio de la fobia se puede dar en la adolescencia.

La característica esencial de la fobia social es el miedo persistente y acusado a situaciones sociales o actuaciones en público por temor a que resulten embarazosas. La exposición a estos estímulos produce casi constantemente una respuesta inmediata de ansiedad, esto puede ocasionar una crisis de angustia situacional.

ansiedad social

Tienen miedo de ser humilladas, juzgadas y rechazadas, incluso el temor ante las situaciones sociales puede ser tan fuerte que piensan que controlarlo está más allá de su capacidad.

Como resultado, el temor se interpone con su capacidad para ir al trabajo, asistir a la escuela o hacer cosas cotidianas. Las personas con trastorno de ansiedad social pueden preocuparse por éstas y otras cosas por semanas antes de que ocurran.

Fobias sociales específicas y generalizadas

Una fobia social específica se puede manifestar por el miedo a una situación determinada por ejemplo: hablar en público.

La ansiedad social generalizada, es cuando los temores se relacionan con la mayoría de las situaciones sociales por ejemplo: iniciar o mantener conversaciones, participar en pequeños grupos, tener citas, hablar con las figuras de autoridad, asistir a fiestas.

Los individuos con fobia social generalizada suelen tener miedo tanto a actuar en público como a situaciones sociales interactivas. Es común que las personas con ansiedad social tengan un tipo generalizado de este trastorno.

Síntomas de la fobia social

Un individuo puede experimentar síntomas físicos, emocionales y de comportamiento del trastorno de ansiedad social. Estos síntomas pueden afectar significativamente la vida diaria y las relaciones personales del individuo impidiendo que logren su máximo potencial.

Algunas de las manifestaciones de la ansiedad social son:

  • Enrojecerse, sudar, temblar, o sentir que el corazón les late muy rápido o que su “mente se pone en blanco”.
  • Tener náuseas, malestar estomacal o diarrea.
  • Mostrar una postura corporal rígida, tensión muscular, hacer poco contacto visual o hablar con una voz sumamente baja.
  • Sentirse asustados o se le puede dificultar estar con otras personas, especialmente si aún no las conocen, y tener dificultad para hablar con ellas por más que quisieran hacerlo.
  • Ser muy conscientes de sí mismas frente a otras personas y sentirse avergonzadas y torpes.
  • Tener mucho miedo de que otras personas las juzguen.
  • Evitar los lugares donde hay otras personas.
  • Ansiedad anticipatoria mucho antes de que el individuo deba afrontar la situación social temida o la actuación en público.

Algunas maneras de evitar las diversas situaciones sociales y de reducir la ansiedad puede hacer que la persona consuma alcohol sin ser dependiente, evitar hablar o hacerlo brevemente y no sobre uno mismo, evitar los silencios hablando mucho y apresuradamente, meditar y ensayar minuciosamente lo que se va a decir.

Suele recurrirse también a conductas específicas para disimular las siguientes reacciones:

  • El rubor por ejemplo: dejarse barba, maquillaje.
  • El miedo a temblar: llevar las manos en los bolsillos, no coger objetos en presencia de los otros.
  • El temor a sudar: evitar ingerir alimentos calientes, llevar ropa ligera.
  • El miedo a desmayarse: apoyarse en una pared al sentirse mareado, o caminar cerca de ella.
  • El temor a hacer ruidos con el estómago: distanciarse de otros, buscar lugares o actividades ruidosas que lo enmascaran entre otros.

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Causas de la fobia social

El trastorno de ansiedad social puede ser hereditario si algún miembro de la familia tiene algún problema de salud mental, sin embargo no hay plena seguridad de que pueda ser un detonante, ya que algunos miembros de la familia lo tienen y otros no.

Muchos investigadores han descubierto que el temor y la ansiedad involucran varias partes del cerebro. Algunos piensan que una mala interpretación de la conducta ajena puede jugar un papel en generar o empeorar la ansiedad social. Por ejemplo, usted puede pensar que le están mirando o le están frunciendo el ceño cuando realmente no lo están.

causas de la fobia social

Las habilidades sociales juegan un papel importante en la persona y de no desarrollarlas adecuadamente puede desencadenar una fobia social. Asimismo, se está indagando si el estrés y los factores ambientales pueden desempeñar un papel.

La aparición del trastorno puede seguir bruscamente a una experiencia estresante o humillante, o bien puede hacerlo de forma lenta e insidiosa. A menudo la fobia social persiste durante toda la vida, si bien a veces remite total o parcialmente en el transcurso de la edad adulta.

¿Cómo se puede diagnosticar la ansiedad social?

El diagnóstico puede efectuarse sólo en los casos en los que el comportamiento de evitación, el temor o la ansiedad de anticipación interfieren marcadamente con la rutina diaria del individuo, sus relaciones laborales y su vida social, o bien genera un malestar clínicamente significativo.

De esta manera, para establecer el diagnóstico de fobia social, los síntomas deben persistir un mínimo de seis meses en las personas mayores de dieciocho años, sin ser debidos a efectos fisiológicos directos de una sustancia, ni a una condición médica general y sin ser mejor explicables por otro trastorno psicológico.

Es necesario para realizar el diagnóstico distinguir de otros trastornos teniendo en cuenta que un paciente puede presentar distintos trastornos en un mismo momento. Un 70-80% de los fóbicos sociales han presentado en el último año otros trastornos, destacando los de personalidad, ansiedad, afectivos y dependencia de alcohol, nicotina u otras drogas.

¿Cómo tratar la fobia social?

Si se considera que tiene ansiedad social es importante acudir a un médico de la salud mental como un psiquiatra o un psicólogo  y así poder hablar de los síntomas que está presentando.

El primer paso para lograr un tratamiento eficaz es establecer un diagnóstico, y eso usualmente lo hará un especialista en salud mental. La fobia social generalmente se trata con psicoterapia, medicamentos o una combinación de ambos, también los grupos de apoyo.

En el tratamiento psicoterapéutico puede ser muy beneficioso la terapia cognitivo- conductual para tratar la fobia social. Enseña otras formas de pensar, comportarse y reaccionar ante distintas situaciones para sentir menos ansiedad o temor. Además, también sirve para aprender y practicar a desenvolverse socialmente.

Si quieres saber más de este tipo de psicoterapia puedes consultar el siguiente artículo:Terapia cognitivo conductual para prevenir una crisis de angustia”.

Conclusión

La fobia social es un problema de salud mental que con los años sigue en aumento en la que lo padecen tanto mujeres como hombres. Siendo un temor intenso y persistente de ser observado y juzgado o rechazado por otros. Este temor puede afectar el trabajo, la escuela y otras actividades cotidianas. Incluso puede dificultar hacer y mantener amigos. Sin embargo, la ansiedad social tiene tratamiento y podrá ayudar a la persona a superar sus síntomas.

Referencias bibliográficas:

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