Insuficiencia renal crónica: La pérdida irreversible de las funciones del riñón

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insuficiencia renal cronica

En la actualidad existe un aumento en el número de personas que padecen de factores de riesgo tales como: la hipertensión arterial, diabetes, enfermedades vasculares y dislipemias, debido al mal estilo de vida que llevan; unido a esto se asocia el propio envejecimiento que genera una serie de cambios anatómicos y funcionales, que a largo plazo hacen que la persona sea más vulnerable a una afectación renal pudiendo dar origen asi a una insuficiencia renal crónica (IRC).

¿Qué es la insuficiencia renal crónica?

La insuficiencia renal crónica (IRC) hace referencia a la pérdida progresiva, permanente e irreversible de la tasa de filtración glomerular en un periodo de al menos 3 meses, secundario a la reducción lenta, progresiva e irreversible del número de nefronas (células principales del riñón), acompañado de un cuadro clínico debido a la incapacidad de los riñones para llevar a cabo funciones depurativas, excretoras, reguladoras y endocrinometabólicas.

riñones

¿Cómo se clasifica la enfermedad renal crónica?

La IRC es una enfermedad progresiva, que se clasifica dependiendo su evolución
en diferentes estadios en los que se van incrementando las manifestaciones clínicas. Dichos estadios se establecen basados en la función renal medida por el filtrado glomerular estimado, según las guías K/DOQI 2002 de la National Kidney Foundation.

Estadio                   Descripción                                        Filtración Glomerular (FG)
—               Riesgo aumentado de ERC                                  60 con factores de riesgo*
1               Daño renal † con FG normal                                                90
2               Daño renal † con FG ligeramente disminuido                       60-89
3               FG moderadamente disminuido                                          30-59
4               FG gravemente disminuido                                                 15-29
5                        Fallo renal                                                           < 15 o diálisis

estadios de la insuficiencia renal

¿Cuáles son los factores de riesgo de la enfermedad renal crónica?

  • Edad 60 años.
  • Infecciones urinarias a repetición
  • Enfermedades obstructivas del tracto urinario: Litiasis urinarias.
  • Toxicidad por fármacos, sobre todo antiinflamatorios no esteroideos.
  • Nivel socioeconómico bajo.
  • Minorías raciales.
  • Otros factores de riesgo cardiovascular como: (obesidad, dislipemia y tabaquismo).
  • Antecedentes familiares de enfermedad renal crónica.
  • Enfermedades autoinmunes (Lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple)
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes.

¿Cuáles son las causas de la enfermedad renal crónica (etiología)?

Es conveniente distinguir la etiología en dos partes, aquellas situaciones que provoquen lesión renal directamente y aquellos procesos o comorbilidades que hagan de origen un daño renal de forma secundari:

1. Situaciones capaces de causar lesión renal de manera directa:

  • Glomerulonefritis extracapilar: tipos I, II y III.
  • Nefropatías quísticas y displasias renales: Poliquistosis AD.
  • Nefropatías tubulointersticiales: Poliquistosis AR.
  • Pielonefritis crónica con reflujo vesicoureteral.
  • Enfermedad quística medular nefronoptisis.
  • Nefropatía obstructiva congénita.
  • Nefropatías por nefrotóxicos: (Analgésicos: AAS, paracetamol, Antineoplásicos: cisplatino, nitrosoureas, Ciclosporina A. Metales: plomo, cadmio, cromo.)
  • Nefropatías vasculares: (Síndrome hemolítico-urémico).
  • Nefropatía isquémica (ateromatosis)
  • Vasculitis.
  • Enfermedad renal ateroembólica.
  • Síndrome Goodpasture.

2. Situaciones capaces de producir lesión renal de manera secundaria:

  • Hipertensión arterial.
  • Insuficiencia cardiaca congestiva.
  • Hipertensión intraglomerular.
  • Infecciones sistémicas víricas o bacterianas.
  • Niveles bajos de lipoproteínas de alta densidad.
  • Malnutrición.
  • Hipercalcemia.
  • Anemia Ferropénica.
  • Dietas con alto contenido proteico y fósforo.
  • Hiperuricemia.
  •  Factores genéticos.
  • Disminución del volumen extracelular: (deshidratación, hemorragia…).

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad renal crónica (cuadro clínico)?

En general, las manifestaciones clínicas de la IRC aparecen de forma progresiva, manteniendo una gran variabilidad de un paciente a otro, en función de la velocidad
de progresión y de la cantidad de masa renal funcionante. Es importante acotar que los sintomas se hacen evidentes con un aclaramientos de creatinina inferiores a 30 ml/min tal como te los mostraremos a continuacion:

Manifestaciones digestivas: Anorexia, hipo, náuseas y vómitos, estomatitis, gingivitis (uremia elevada), pirosis, gastritis erosiva y duodenitis. Hemorragia digestiva, hepatopatía (incidencia de hepatitis vírica aumentada), ascitis, pancreatitis, estreñimiento y diarrea.

Las manifestaciones endocrinas: Amenorrea, esterilidad, atrofia testicular, disfunción ovárica, impotencia, intolerancia hidrocarbonada, hiperlipemia e hiperparatiroidismo secundario.

Manifestaciones cardiorrespiratorias: Cardiomiopatía: (insuficiencia cardiaca y arritmias) neumonitis, pleuritis fibrinosa y edema agudo de pulmón, aterosclerosis acelerada: (cardiopatía isquémica, hipertensión arterial), pericarditis urémica.

Las manifestaciones hematológicas: Anemia normocítica-normocrómica, linfopenia, coagulopatía.

Manifestaciones dermatológicas: Palidez (anemia); piel cérea (depósito de urea); color amarillento (urocromos), prurito y excoriaciones (hiperparatiroidismo; depósitos de Calcio), equimosis y hematomas (defectos de la coagulación).

¿Cómo se diagnostica la Insuficiencia renal crónica?

Historia clínica:  Antecedentes personales y familiares: factores de riesgo cardiovascular, uso de drogas, exposición a elementos tóxicos, así como malformaciones o enfermedades hereditarias. Síntomas clínicos: previamente descritos, sin olvidar que la clínica urémica se manifiesta en fases muy avanzadas.

1. Hemograma:

Anemia: normocítica, normocrómica (déficit de eritropoyetina). En ocasiones patrón
microcítico (relación con sangrado o intoxicación por aluminio) o macrocítico (relacionado con déficit de ácido fólico o vit. B12). Factores de coagulación: alargado (toxinas
urémicas).

2. Química sanguínea:

Creatinina: niveles en relación directa con masa muscular. Es preciso una reducción
del 20-30% del FG para que se incremente su valor.
Urea: influenciable por múltiples factores, como el aporte de proteínas en la dieta, la
deshidratación, fármacos-diuréticos y corticoides, no siendo considerada como cifra
única, parámetro idóneo que traduzca el FG.
Ácido úrico: puede reflejar exclusivamente una alteración del metabolismo de las purinas.

3. Estudios de imagen:

Ecografía: considerada como la prueba de elección, permite visualizar ecogenicidad,
tamaño, asimetrías, posición, estado del sistema y diferenciación cortico-medular.
Urografía de eliminación intravenosa: aparte del tamaño y la situación, valora la vía excretora.
Tomografía axial computarizada: visualización del retroperitoneo y aproximación diagnóstica de masas.
Resonancia magnética: observa si existe alguna alteración vascular.

¿Cuál es el tratamiento de la enfermedad renal crónica?

Una valoración temprana por el nefrólogo ha demostrado un aumento en la supervivencia en esta población y va basado en dos aspectos importantes:

1. Detección de factores de reagudización y causas tratables de IRC
2. Prevenir o, en su caso, ralentizar la progresión de la IRC, estos elementos incluyen:

Modificación de la dieta: Restricción proteica moderada

Control de la hipertensión arterial: medida más eficaz para enlentecer la progresión hacia la IRC. El objetivo se centra en mantener una TA diastólica aproximada a 80 mmHg. Se recomienda la reducción de la sal en la dieta, la eliminación del consumo de alcohol y el control del sobrepeso

Tratamiento de las complicaciones:

  • Trastornos cardiovasculares: en la insuficiencia cardiaca congestiva es primordial el control de la tensión arterial. La administración de diuréticos. El diagnóstico de pericarditis indica el inicio de diálisis.
  • Trastorno del metabolismo del agua y del sodio: restricción hídrica en situaciones especiales (insuficiencia cardiaca (IC), HTA, edemas, hiponatremia…) vigilando probables cuadros de deshidratación.
  • Hiperpotasemia: restricción de alimentos ricos en potasio (frutas, verduras, frutos secos). Corrección de la acidosis añadiendo, en casos necesarios, resinas de intercambio iónico, vigilando el estreñimiento.
  • Hiperuricemia: se iniciará tratamiento con alopurinol si hiperuricemia > de 10 mg/dl o existe
  • Alteraciones de la hemostasia: existe un riesgo de sangrado al producirse un aumento del tiempo de hemorragia secundaria a la disfunción plaquetar. En situaciones de cirugía o de toma de muestras de biopsias la infusión de desmopresina (0,3 mcg/kg iv) o estrógenos (0,6 mg/kg/día durante 5 días).

Tratamiento sustitutivo Renal:

1. Diálisis:

Se define como un tratamiento sustitutivo, que cumple como principal función la de la depuración a nivel renal. La inclusión de un paciente en un programa de diálisis se debe individualizar en función de las condiciones clínicas, físicas, mentales y sociales del mismo. Actualmente, según comisiones de expertos, influenciado a su vez por los avances tecnológicos, no existe contraindicación alguna para desestimar este tipo de
tratamiento únicamente por cuestiones de edad.

Actualmente existen dos modalidades de diálisis: diálisis peritoneal y hemodiálisis. La elección de una u otra depende de los deseos del paciente, de su estado clínico, de
la experiencia del profesional que la prescribe y de los recursos disponibles. Ningún método ofrece ventajas en la tasa de supervivencia, pero te explicaremos un poco de ellas a continuación:

dialisis

  • Diálisis peritoneal: depuración a través de la membrana peritoneal natural. Se trata de un tratamiento domiciliario, realizado por el propio enfermo tras un período de adiestramiento.
  • DPCA: diálisis peritoneal continua ambulatoria. Técnica manual, que utiliza
    una solución dializante que se infunde en la cavidad peritoneal; transcurridas seis-ocho horas se drena impregnada de toxinas urémicas.
  • Hemodiálisis: tratamiento depurativo, realizado a través de un acceso vascular
    (catéter o fístula), con dirección hacia un circuito extracorpóreo y membrana artificial donde se produce la diálisis con regreso de la sangre una vez depurada, a través del acceso, al organismo. En ancianos, una de las dificultades se centra
    en la realización de un buen acceso vascular, debido a la alta incidencia de esclerosis que
    padecen. En ocasiones, la utilización de conductos artificiales o la realización de transposiciones de vasos pueden ser la solución.

2. Trasplante renal:

Constituye un tratamiento alternativo para la insuficiencia renal crónica en adultos de edad avanzada. Los resultados en torno a la supervivencia han mejorado en los últimos años gracias a la meticulosidad en la selección del receptor, los cuidados perioperatorios y el uso de nuevos fármacos inmunosupresores, más seguros y eficaces, reduciendo de forma considerable los límites en torno a la edad del paciente previamente establecidos.

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