Avitaminosis: Síntomas que te alertan de una deficiencia de vitaminas

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avitaminosis

​Las vitaminas son compuestos heterogéneos imprescindibles para la vida; que al ingerirlos de forma equilibrada y en dosis esenciales promueven un buen correcto funcionamiento fisiológico del cuerpo. La mayoría de las vitaminas esenciales no pueden ser elaboradas por el organismo. Es por ello que es necesario obtenerlas de una ingesta equilibrada de alimentos naturales para prevenir la avitaminosis (deficiencia de vitaminas).

Los requisitos mínimos diarios de las vitaminas no son muy altos; se necesitan tan solo una pequeña dosis de miligramos o microgramos contenidas en grandes cantidades de alimentos naturales. Una deficiencia y exceso de vitaminas en el cuerpo, pueden producir enfermedades que van desde leves a graves; e incluso pueden conllevar a la muerte.

Es por ello que en el siguiente articulo de «Hoy Aprendí»; conocerás cuales son los tipos de vitaminas y que se debe hacer para evitar una deficiencia de las mismas.

¿Qué es la avitaminosis?

La avitaminosis o hipovitaminosis se define como una falta, falla o deficiencia en la cantidad de vitaminas; que el organismo requiere o necesita normalmente, es lo contrario a la hipertaminatosis. Esto determina fallos en la actividad metabolica ya que las vitaminas son cofactores (coenzimas) que ayudan a las enzimas en sus procesos catalíticos.

deficit de vitaminas

¿Cuáles son las causas de la avitaminosis?

  • La falta de ingesta: se origina por carencia de recursos (hambrunas del tercer mundo, poca ingesta proteica por pobreza); dietas inadecuadas (adelgazamiento incontrolado, vegetarianismo mal planteado; caprichos y errores alimentarios psicológicos o psiquiátricos, anorexia nerviosa) o falta de alimentos frescos (escorbuto de los navegantes).
  • La mala absorción: puede ser localizada (como ocurre en los casos en los que hay un déficit selectivo en el íleon terminal); o generalizada (como en la colitis ulcerosa, la enfermedad de Chron, el alcoholismo, la malabsorción de los ancianos, la gastritis crónica y las neoplasias intestinales).
  • La mala utilización metabólica: suele deberse a efectos secundarios de fármacos (habitualmente los antineoplasicos antifólicos).
  • El aumento de demanda: es típico durante la gestación y la lactancia.

¿Cuáles son los tipos de avitaminosis?

Las vitaminas se pueden clasificar según su solubilidad: En los seres humanos hay 13 vitaminas que se clasifican en dos grupos:

  • hidrosolubles: Aquellas que se diluyen en agua, las cuales 8 son del complejo B y la vitamina C.
  • Liposolubles: Aquellas que se disuelven en la grasa, son las que mas tiempo duran en el organismo, entre las cuales destacan la vitamina A, D, E y K.

1. Vitamina A:

La deficiencia de esta vitamina va a ir marcada por los trastornos visuales. A medida que la deficiencia se agrava los ojos van sufriendo una serie de cambios, comenzando por la incapacidad de ver en ambientes con poca iluminación (ceguera nocturna). Esto ocurre por el compromiso en la formación de rodopsina, pigmento esencial para el funcionamiento de los receptores (bastones) ubicados en la retina. Luego pueden aparecer en la conjuntiva ocular manchas blancas denominadas manchas de Bitot (cambios del tejido de la conjuntiva). Al agravarse la deficiencia, se produce xerosis de la cornea, aparición de ulceras corneales y queratomalacia.

vitamina A

2. Vitamina B:

  • La vitamina B1 o tiamina: Es fundamental para el proceso de transformación de azúcares y cumple una importante labor en la conducción de los impulsos nerviosos y en el metabolismo del oxígeno. Se encuentra en la levadura de cerveza, el trigo, la carne de cerdo, higado entre otros.
  • La vitamina B2 o riboflavina: Es una pieza clave en la transformación de los alimentos en energía, ya que favorece la absorción de las proteinas, las grasas y los carbohidratos. Esta vitamina se encuentra en su estado natural en la levadura seca, el hígado, los quesos, los huevos, el yogurt y el pescado. La ausencia de la B2 puede ocasionar anemia, trastornos del hígado, conjuntivitis, sequedad, dermatitis de la piel y mucosas, además de úlceras en la boca.
  • La vitamina B3 o niacina: Tiene un papel esencial en el metabolismo energético de la célula y de la reparación de ADN. Dentro de las funciones se incluyen retirada de productos tóxicos del cuerpo y su participación en la producción de hormonas esteroideas, sintetizadas por la glándula adrenal, tales como las hormonas sexuales y las hormonas relacionadas con el estrés.
  • La vitamina B5 o ácido pantoténico: La vitamina B5 o ácido pantoténico es una vitamina hidrosoluble requerida para mantener la vida (nutriente esencial). El ácido pantoténico es necesitado para formar la coenzima A (CoA) y se considera esencial para el metabolismo y la síntesis de carbohidratos, proteínas y grasas. Hay altas cantidades en cereales de grano completo, legumbres, levaduras de cerveza, jalea real, huevos y carne.
  • La vitamina B6 o piridoxina: Su papel en el crecimiento, conservación y reproducción de todas las células del organismo es muy importante. La deficiencia en vitamina B6 causa reducción en la actividad enzimática de la serina hidroximetil transferasa por lo que ha sido asociada con cáncer de próstata, enfermedades del corazón, derrame cerebral, aterosclerosis, así como problemas de funcionamiento cerebral en niños y adultos. Su aporte se consigue con la levadura seca, el germen de trigo, el hígado, los riñones, la carne, el pescado, las legumbres, los huevos, la coliflor, los plátanos, las judías verdes y el pan integral. Los bajos niveles de esta vitamina producen inflamaciones en la piel tales como sequedad o eccemas, además de anemia, diarrea y hasta demencia. La B6 se utiliza con mucho éxito en mujeres menopáusicas, dado que alivia los síntomas de este período.
  • La vitamina B7 o biotina: es también conocida como ácido folico, una vitamina estable al calor, soluble en agua y alcohol y susceptible a la oxidación que interviene en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas, aminoácidos y purinas. Su deficiencia se asocia a la espina bífida, varios tipos de cáncer y enfermedades neurodegenerativas tales como Alzheimer. Resulta indispensable para el sistema nervioso, puesto que afecta positivamente a su crecimiento y funcionamiento, así como en el de la médula ósea; además, favorece la regeneración de las células.
  • La B9: se encuentra en las espinacas, los berros, las frutas, la zanahoria, el pepino, el hígado, los riñones, el queso, los huevos, la carne y el pescado. Su deficiencia es común en personas que consumen pocas frutas o vegetales, y se estima que aproximadamente el 10 % de la población de los Estados Unidos presentan deficiencia que llega a niveles que producen daño en los cromosomas. La avitaminosis de esta vitamina provoca cansancio, insomnio e inapetencia y, en las mujeres embarazadas, puede traer como consecuencia malformaciones en el feto.
  • La vitamina B12 o cobalamina: Desempeña un papel muy importante en el crecimiento, contribuye al normal desarrollo del sistema nervioso, es indispensable para la médula ósea, la síntesis de glóbulos rojos y el correcto funcionamiento del tracto gastrointestinal. Las fuentes más comunes de vitamina B12 son de origen animal, razón por la cual veganos y gente de avanzada edad son los grupos de mayor riesgo de deficiencia de esta vitamina. Se encuentra principalmente en las carnes, los huevos, los derivados de la leche, el hígado, los riñones y el pescado.

3. Vitamina C: 

La vitamina C es un potente antioxidante soluble en agua que se asocia con varios efectos beneficiosos en el sistema inmune, en el proceso de envejecimiento, en la integridad endotelial y en el metabolismo de las lipoproteinas. Su deficiencia produce la enfermedad denominada «escorbuto». Es requerida para el proceso de síntesis de carnitina y colágeno, componentes relevantes de la piel, los tendones, ligamentos, vasos sanguíneos y las cicatrices, por lo que su carencia altera el proceso de reparación y mantenimiento de estas estructuras, así como la curación de las heridas Es cofactor de numerosas enzimas, es el principal antioxidante, regula la división y el crecimiento celular, y está involucrado en la transducción de señales.

vitamina c

4. Vitamina D:

La vitamina D es una sustancia esencial para el metabolismo del calcio y la mineralización del hueso. El organismo humano puede obtenerla por dos vías: síntesis en la piel por la acción de los rayos ultravioleta de la luz solar o por vía digestiva a través de la ingesta de alimentos que la contienen como la leche enriquecida o los pescados grasos. En condiciones normales el 90% procede de la síntesis en la piel y solo el 10% de los alimentos.​ La avitaminosis por vitamina D provoca una alteración importante en el desarrollo del hueso con «desmineralización» del mismo que conduce a raquitismo en los niños y osteomalacia en adulto.

5. Vitamina E: 

La vitamina E tiene un papel fundamental en el metabolismo normal de todas las células. Es el antioxidante liposoluble más importante en los tejidos humanos y animales. Se encuentra en las partes de las células ricas en lípidos, como las membranas celulares, y los tejidos ricos en grasas. El papel principal es la protección de los ácidos grasos poli-insaturados de los lípidos contra el daño oxidativo lo que enletece el envejecimiento celular. La deficiencia se caracteriza generalmente por trastornos neurológicos debidos a una mala conducción de los impulsos nerviosos y la resequedad de la piel.

6. Vitamina K:

La vitamina K se requiere como cofactor para la activación de proteínas que son necesarias para una serie de procesos biológicos siendo los más conocidas los factores de coagulación hepáticos, protrombina y factor X es decir sirve como antihemorragico. La vitamina K tendría un efecto protector frente al cáncer hepático, la leucemia, el cáncer de pulmón, de colon, oral, de mama y vesical.

7. Hierro:

El hierro es fundamental sobre todo en niños menores de 10 años para la formación de la hemoglobin;, ya que es el elemento que capta el oxigeno. El organismo recicla el hierro: cuando los globulos rojos mueren, el hierro presente en ellos vuelve a la medula osea para ser reutilizado en la formación de nuevos glóbulos rojos. Algunas causas de la anemia pueden ser la poca ingesta de hierro, por pérdidas excesivas (alteraciones en el ciclo menstrual, microhemorragias intestinales) o procesos que cursan con inflamación intestinal crónica o alteraciones de la absorción intestinal, como la enfermedad celiaca. Un avitaminosis de hierro puede conllevar a la anemia ferropenica que es el tipo de anemia mas comun, teniendo sintomas tales como: palidez cutaneo-mucosa, cansancio fisico, fatiga, taquicardia entre otros. La forma mas sencilla de reponerlo es con alimentos ricos en hierro como los frijoles, higado, pimenton o por transfusiones sanguineas.

¿Cómo se trata la avitaminosis?

El tratamiento de la avitaminosis se basa en la identificación de la vitamina o vitaminas deficitarias, para luego proceder a su reposición mediante suplementos vitamínicos y raramente; en los casos de síndromes de mala absorción se puede hacer mediante cargas inyectables.

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