La sombra según Carl Jung: Todos tenemos un lado oscuro

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Seguramente más de una vez hemos escuchado hablar de aquél “lado oscuro” que yace en nuestro interior. Este tema despierta mucha mística, curiosidad y es real. Carl Jung, el fundador de la escuela de psicología analítica, reconoce a este aspecto como “La Sombra”. Y es que todos tenemos un lado oscuro, al cual, según Jung, debemos integrar para lograr nuestro bienestar integral.

Para empezar a entender “La Sombra”, primero debemos entender esa área luminosa y aceptada por todos: “La Persona”.

¿Qué es la Persona?

“La Persona” representa a todos los comportamientos y actitudes que producimos para ser vistos como amistosos y agradables. Cuando sólo hacemos contacto con esta parte de nuestro ser, tratamos de convencer y convencernos de que somos totalmente inofensivos, de que siempre hacemos todo bien, de que somos una “buena persona”.

Claro que esto tiene aspectos positivos, pero Jung menciona que es importante que conozcamos nuestro “lado oscuro”, para ser conscientes de que también hay agresividad en nosotros para saber cómo y cuándo usarla, y de que no hay razón para negarla.

Jung nos dice que cuando nos centramos en el papel de ser totalmente correctos e inofensivos, nos volvemos indefensos y manipulables, lo cual no es bueno.

¿Qué es la Sombra?

“La Sombra” representa el lado oscuro de nuestro ser, es decir aquel lado que no es socialmente aceptado y que negamos en nosotros. La sombra contiene nuestra agresividad, egoísmo, miedo, inseguridad.

La sombra nos pone en situación de confrontación con nosotros mismos. Es ese conflicto que experimentamos más de una vez en la vida al pasar por determinadas situaciones, en las que no siempre podemos mantenernos correctos.

Entonces, nuestra “sombra” es todo aquello que consideramos inadecuado o no permitido de acuerdo a nuestra educación y moral.

Conocer nuestra sombra para hallar nuestra luz

Jung menciona que no es aconsejable que veamos a nuestro lado oscuro como totalmente “malo” o censurable. Jung explica que para lograr el equilibrio y la libertad personal, debemos reconocer, aceptar y hacernos cargo de los aspectos oscuros de nuestro ser.

En su deseo de conocer “La Sombra”, Jung pudo clasificarla en 2 tipos.

La Sombra Personal

Esta sombra hace referencia a los miedos, egoísmos, inseguridades o frustraciones que en realidad todos llevamos con nosotros pero que preferimos muchas veces no aceptar.

La Sombra Impersonal

Esta sombra hace referencia a la parte más oscura y disfuncional del ser humano, incluso nociva y peligrosa para la sociedad. Este tipo de sombra es la que se hace presente en el caso de los psicópatas, asesinos, violadores, etc.

“Si comprendes la oscuridad, te atrapa. Llega a ti como la noche con sombras negras e innumerables estrellas brillantes. El silencio y la paz te invaden si empiezas a comprender la oscuridad. Sólo el que no comprende la oscuridad le teme a la noche”
– Carl Jung.

¿Por qué debemos aceptar nuestra sombra?

La razón por la que Jung cree tan importante aceptar nuestra sombra es que al hacerlo podemos conocer cuáles son nuestros límites, hasta dónde podemos llegar o cuándo sacarla a flote, lo cual nos permitirá ser realmente personas equilibradas y sanas.

Por ejemplo, si reprimimos nuestro enojo o desacuerdo por temor a no agradar o no se aceptado en un grupo, ésto se mantendrá encerrado y tendrá que salir en cualquier otro momento pero con mucha mayor agresividad y menor control.

Jung menciona que aquellas personas que tratan de negar bajo cualquier circunstancia la posibilidad de poseer esta sombra, están propensos a “explotar” o a mostrarla en momentos inadecuados y de manera espantosa, convertida en una “Sombra Impersonal” y terminando en una reacción demasiado violenta como por ejemplo un asesinato.

Tratar de ignorar o negar nuestra sombra, nos llevará irremediablemente a perder el equilibrio y la oportunidad de vivir satisfactoriamente nuestra vida.

“Uno no se ilumina imaginando figuras de luz, sino haciendo consciente la oscuridad”.
– Carl Jung.

¿Cómo integrar nuestra sombra?

Como decía Jung, nuestra labor es aceptar nuestra sombra e integrarla a nuestra persona para afrontar junto a ella, las diversas circunstancias de la vida.

Los temores, las frustraciones, las decepciones, de alguna manera nos sirvieron para aprender y son parte de nuestra historia. Si crecemos tratando de ocultarlas o “hacer como que no existieron”, lo que lograremos es que se fortalezcan más y salgan a flote en cualquier momento y fuera de control.

Por ello, es necesario saber cómo integrarla. A continuación mostramos cómo Jung plantea la integración de aquel lado oscuro para hallar nuestra luz.

Reconocer tu Sombra

Una forma de empezar a reconocer nuestra sombra es fijarnos en aquello que nos molesta de los demás. Si, las relaciones que tenemos con los demás nos sirven como una especie de espejo donde podemos ver aquello que no nos gusta de nosotros mismos y nuestra sombra es justamente eso que tanto rechazamos. Cuando algo te irrite de sobre manera en otra persona, pregúntate qué parte de ti se parece a eso que  observas en el otro.

Sé consciente de los actos que repites una y otra vez y causan ese autosabotaje en tu vida, eso que arruina una y otra vez todo eso que quieres pero que finalmente terminas alejando. Ese comportamiento destructivo es tu sombra, por ejemplo: Adicciones, apego emocional, etc).

Manejar la Verguenza

Si, aceptar esto o tratar siquiera de pensar que eso que tanto rechazamos en otros o que nuestro comportamiento es el causante de nuestras perdidas, mas no los demás, puede causar  mucha vergüenza. Esto es completamente normal.

Experimentamos esta vergüenza porque estamos reconociendo lo que parecía inconcebible. Pero lo que debemos recordar es que una vez experimentada la vergüenza, no debemos usarla para mantenernos inmóviles, deprimidos o usarla como una arma para dañarnos y recriminarnos constantemente. El siguiente paso es pensar en qué vamos a hacer con esta vergüenza, es usarla para impulsarnos a conducirnos de una manera distinta  en la vida.

Aceptar tu sombra

Aceptar nuestra sombra, aunque suene paradógico, nos permite también apreciar nuestra luz, valorar aquellos comportamientos que a pesar de nuestras sombras, efectuamos con total libertad, voluntad y motivación para lograr el bien.

De la misma  forma, el reconocerla nos permitirá ver con otros ojos a los demás, antes de juzgar nos detendremos a pensar en las sombras y en el camino que halla o no recorrido cada ser humano para aceptar, comprender e integrar su sombra.

Cuando aceptamos nuestra sombra podemos conocerla y por lo tanto nos volvemos “sofisticados” al momento de usarla, podemos ponerle los límites que nosotros deseamos, vivimos en el punto intermedio, no nos vamos a los extremos y disfrutamos plenamente de la vida.

“Conocer tu propia oscuridad es el mejor método para lidiar con las tinieblas de otras personas”.
– Carl Jung.

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