¿Por qué cuando tengo tos o respiro me duelen las costillas?

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dolor en el pecho por costocondritis

Seguramente eres de esas personas que algunas vez has experimentado un dolor en el pecho, y que cuando toses o respiras, te reaparece o aumenta el dolor; pues aunque no lo creas, se trata de un proceso más común de lo que te imaginas, afectando a personas jóvenes de ambos sexos (principalmente entre los 20 y los 40 años), y muchas veces suele asociarse a un infarto, es por ello que a continuacion te mostraremos cual es el origen de este dolor y que debes hacer al respecto.

¿Qué es la costocondritis?

También llamado síndrome costoesternal, hace referencia a una inflamación del cartílago que une las costillas al esternón (el hueso que pasa por el centro el pecho). En el 90% de los casos más de una unión está afectada, siendo las más comúnmente afectadas desde la segunda a la quinta

Para entenderlo mejor, hablemos un poco de anatomía, teniendo en cuenta que el esternón es el hueso que te puedes palpar en el centro del pecho y que desciende desde la base de la garganta hasta la parte alta del abdomen. Tus costillas se conectan al esternón mediante un cartílago elástico en unos puntos llamados articulaciones costoesternales. Estas articulaciones son los lugares donde las personas con costocondritis notan el dolor

¿Cómo se puede diferenciar la costocondritis del infarto?

La costocondritis es caracterizado por un dolor completamente inofensivo que aumenta con la respiracion y al realizar cualquier tipo de movimiento que involucre la zona afectada y que suele desaparecer por sí sola al cabo de aproximadamente una semana. De todos modos, a veces puede durar varios meses por lo que requeriría tratamiento medico y otros estudios de imagen

El infarto está caracterizado por un dolor persistente que puede aparecer en reposo, de fuerte intensidad con sensación de muerte inminente que dura mas de 30 minutos, que no cede con analgesicos y que suele ir acompañada de otros sintomas como vómitos, dolor en el brazo izquierdo, mareos, debilidad generalizada, y este caso si requiere tratamiento de emergencia en un centro de salud.

El dolor de las costillas suele ser producido por una inflamación de la articulación que une las costillas con el esternón

¿Cuáles son las causas de la costocondritis?

Por lo general, la costocondritis no tiene una causa clara. Sin embargo, en ocasiones, la costocondritis puede ser provocada por los siguientes factores:

  • Lesiones: Un golpe en el pecho es un ejemplo.
  • Tensión física: Levantar cosas pesadas, hacer ejercicios intensos y tener tos intensa pueden estar asociados a la costocondritis.
  • Artrosis: La costocondritis podría estar relacionada con problemas específicos, como la artrosis, la artritis reumatoide o la espondiloartritis anquilosante.
  • Infección en la articulación: Los virus, las bacterias y los hongos (como el herpes zoster, la tuberculosis, la sífilis y la aspergilosis) pueden infectar la articulación de las costillas.

  • Tumores: Los tumores cancerosos y no cancerosos pueden causar costocondritis. El cáncer puede desplazarse a la articulación desde otra parte del cuerpo, como las mamas, la tiroides o los pulmones.

¿Cómo se diagnostica?

Examen físico: el médico revisará el esternón en busca de zonas con sensibilidad o hinchazón. El médico también puede moverte la caja torácica o los brazos de determinada manera para intentar desencadenar tus síntomas.

Estudios de imagen: El dolor de la costocondritis puede ser muy similar al dolor asociado con enfermedades cardíacas, enfermedades pulmonares, problemas gastrointestinales y artrosis. Si bien no existe un análisis de laboratorio o una prueba por imágenes para confirmar un diagnóstico de costocondritis, el médico puede ordenar ciertas pruebas, como un electrocardiograma, una radiografía, una tomografía computarizada o una resonancia magnética para descartar otras enfermedades.

¿Cuál es el tratamiento?

El médico podría recomendarte lo siguiente:

  • Medicamentos antiinflamatorios no esteroides: Si bien ciertos medicamentos, como el ibuprofeno (Motrin IB) o el naproxeno sódico (Aleve), son de venta libre, el médico podría recetarte variantes más fuertes de estos medicamentos antiinflamatorios no esteroides. Los efectos secundarios pueden comprender daños al revestimiento del estómago y los riñones.
  • Tranquilizantes: Si el dolor es intenso, el médico podría recetarte medicamentos que contengan codeína, como hidrocodona/paracetamol (Vicodin, Norco) u oxicodona/paracetamol (Tylox, Roxicet, Percocet). Es importante que solo los tomes por algunos dias porque puede generar dependencia.
  • Antidepresivos: Los antidepresivos tricíclicos, como la amitriptilina, a menudo se utilizan para controlar el dolor crónico (en especial, si este te impide dormir durante la noche).
  • Medicamentos anticonvulsivos o neuroliticos: El medicamento para la epilepsia gabapentina (Neurontin) también ha sido exitoso en el control del dolor crónico.

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