Prostatitis: La infección del tracto urinario más frecuente en el hombre

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La próstata es una glándula del tamaño de una nuez ubicada justo debajo de la vejiga en los hombres y que tiene como función principal la producción un líquido (semen) que nutre y transporta los espermatozoides. Si por algún motivo existe una alteración de esta estructura que permita la proliferación de bacterias hará que esta se inflame originado una enfermedad llamada “prostatitis”.

La prostatitis constituye la infección urinaria parenquimatosa más habitual en el varón entre la segunda y cuarta décadas de la vida. Tan sólo en Estados Unidos genera alrededor de 2 millones de consultas médicas por año. Según la National Institutes of Health (NIH),  de Estados Unidos, relata que las cifras de prevalencia de prostatitis es difícil de distinguir por lo problemas con las pruebas diagnosticas y que ademas tiene sintomas similares a los de la hiperplasia prostática benigna; por lo que sugiere que el diagnóstico sea más presuntivo con la presencia de dolor perineal espontáneo y con la eyaculación muy dolorosa.

¿Qué es la prostatitis?

Es la inflamación de la próstata, que viene acompañada de un conjunto de signos y sintomas que afectan esta glándula en conjunto con el área perineal.

¿Cuáles son los tipos de prostatitis?

1. Prostatitis aguda:

En la prostatitis aguda existe una verdadera infección parenquimatosa aguda de la glándula prostática, generalmente por uropatógenos habituales, que si se deja evolucionar sin tratamiento puede provocar una diseminación bacteriana, e incluso una sepsis de origen urinario o un absceso prostático que pongan en peligro la vida del paciente.  Suele estar asociada a una enfermedad de transmisión sexual, aunque también es muy frecuente en los pacientes con hiperplasia prostática benigna, tras una infección urinaria.

2. Prostatitis crónica:

se han barajado diferentes hipótesis acerca de su etiopatogenia:

  • La teoría obstructiva: el origen del dolor y los síntomas irritativos u obstructivos estaría en una disfunción miccional por estenosis uretral, disinergia esfinteriana u obstrucción del cuello vesical.
  • Teoría del reflujo intraductal: Una micción turbulenta de alta presión produciría un reflujo de orina al interior de la glándula prostática y como respuesta induciría una respuesta inflamatoria y, con ello, una prostatitis abacteriana.
  • La teoría infecciosa: Se demostró que en la zona periférica de la próstata existen unos conductos que proceden de ella y desembocan en el veru montanum o sus proximidades, por lo que, en la eyaculación, es más fácil que los microorganismos existentes en la uretra penetren en esos conductos. La prostatitis se produciría así, fundamentalmente, por vía canalicular ascendente o retrógrada.
  • La teoría autoinmune: Los estímulos antigénicos, ya sea microbianos o por presencia de orina por reflujo, determinarían una respuesta del sistema inmunológico humoral y celular así como el aumento de citocinas de respuesta inflamatoria como la interleucina 1b y el factor de necrosis tumoral alfa.
  • Teoría de la disfunción neuromuscular: El síndrome de dolor pelviano crónico también se ha relacionado con el estrés y con diversas alteraciones psicológicas, especialmente ansiedad y tensión emocional. Sería una forma de enfermedad psicosomática que provocaría una alteración funcional neuromuscular pélvica, con el consiguiente incremento de la presión uretral proximal que, además, facilitaría el reflujo de orina hacia las glándulas prostáticas.
  • La teoría venosa: Relacionaría las prostatitis crónicas con la llamada enfermedad pélvica venosa, que englobaría las hemorroides y el varicocele y en donde una disfunción del retorno venoso del plexo pelviano sería la responsable de las manifestaciones en el área prostática.

3. Prostatodinia o prostatitis crónica abacteriana:

La prostatodinia es un síndrome de prostatitis en un varón joven en el que repetidas veces el exudado prostático es negativo para polimorfonucleares. Presenta sintomatología típica y ha seguido infinidad de tratamiento. Estos pacientes sufren de molestias en el periné, o dolor en pene, testículos, área perianal, escroto, suprapúbico, etc. durante la micción o fuera de ella. En estudios urodinámicos se observa una anormal contractura del esfínter externo –estriado– de la uretra, flujos miccionales bajos y disinergia detrusor esfinteriana (ausencia de relajación del esfínter durante la micción).

Este trastorno se cree que está relacionado con una mialgia por tensión del suelo pelviano, dependiente del estímulo simpático. También llamado síndrome de la vejiga ansiosa, afecta a varones excesivamente ansiosos. Su patogenia no está completamente clara, pero se sabe que responden bien al tratamiento con a1-bloqueantes y que al suspender el mismo empeoran. No hay duda de que algunos individuos responden al estrés, ansiedad y depresión con dolor y malestar en el área genitourinaria.

sintomas de la prostatitis

¿Cuáles son los agentes causales de la prostatitis (Etiología)?

1. En la prostatitis aguda:

Los gérmenes comunes encontrados en los cultivos son:

  •  Escherichia coli
  •  Enterococo
  •  Klebsiella pneumoniae
  •  Proteus mirabilis
  •  Pseudomona aeruginosa
  •  Staphilococus aureus.

La infección cede rápidamente con antibióticos que se deben mantener un tiempo relativamente largo entre seis y ocho semanas.

2. Prostatitis crónica:

Bacilos aerobios gramnegativos tales como:

  • Escherichia coli
  • Enterobacter
  • Pseudomonas
  • Klebsiellas
  • El Ureaplasma urealyticum un microorganismo ampliamente distribuido en el tracto reproductor masculino
  • Clamidia tracomatis ya que se ha demostrado que es causante de la mayoría de uretritis y epididimitis en varones por debajo de los 35 años. Se han encontrado asimismo elevados niveles de IgA específica para clamidias en el 45% de los eyaculados de varones con síntomas de prostatitis no bacteriana.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la prostatitis?

  • Ser joven o de mediana edad
  • Haber tenido prostatitis anteriormente
  • Tener una infección en la vejiga o el tubo que transporta el semen y la orina al pene (uretra)
  • Tener un traumatismo pélvico, como una lesión derivada de andar en bicicleta o montar a caballo
  • Usar un tubo insertado en la uretra para drenar la vejiga (sonda urinaria)
  • Tener VIH/SIDA
  • Haberse realizado una biopsia de próstata

¿Cuáles son los signos y síntomas de la prostatitis (cuadro clínico)?

1. Prostatitis aguda: 

El cuadro clínico se caracteriza por aparición súbita de fiebre alta, escalofríos y malestar general. El dolor es referido a áreas dispares: suprapúbico, perineal, lumbosacro, escrotal, peneano, cara interna de los muslos. Los trastornos urinarios más frecuentes son obstructivos (dificultad de inicio miccional, calibre disminuido, residuo posmiccional e incluso retención aguda de orina) o irritativos (imperiosidad, polaquiuria tanto diurna como nocturna, micción dolorosa o tenesmo). En otras ocasiones predominan las manifestaciones sexuales, como la pérdida total o parcial de la erección, la eyaculación dolorosa, la eyaculación precoz o la hemospermia

2. Prostatitis crónica:

Los síntomas mencionados anteriormente duran por lo menos 3 meses y, dada la similitud con la clínica y el proceso patológico de la hiperplasia benigna de próstata, en ocasiones se hace difícil distinguir entre estas dos entidades. En cambio, la forma aguda de prostatitis presenta características muy bien definidas, con fiebre, mal estado general, disuria, dolor perineal espontáneo o con la micción y, en ocasiones, retención aguda de orina.

¿Cómo se diagnostica la prostatitis?

1. Prostatitis aguda:

Exploración física: El tacto rectal sólo es significativo en la infección aguda, donde la próstata, aumentada de tamaño, es muy sensible a la palpación, con dolor y un vivo reflejo miccional siempre presentes. El simple tacto puede ocasionar la emisión por el meato uretral de un exudado purulento. diagnostico de la prostatitis

Cultivo fraccionado: Se basa en la obtención por separado de diferentes especímenes de orina y secreciones prostáticas. Sin embargo, no cabe duda de que esta prueba diagnóstica es laboriosa y desanima a muchos urólogos, que acaban prefiriendo métodos más rápidos de diagnóstico.

Test de Meares y Stamey: Para el diagnóstico de la prostatitis crónica bacteriana. EPS: secreción prostática; VB1: orina inicial; VB2: orina media; VB3: orina posmasaje. Diagnóstico: Si el recuento de unidades formadoras de colonias (UFC) en VB3 o EPS es 10 veces superior a VB2. La positividad del cultivo de secreción prostática o de orina posmasaje es definitoria de infección prostática bacteriana.

 

Cultivo de semen: El semen, con un 30% de origen prostático, es un medio idóneo para evaluar la capacidad funcional de esta glándula así como las alteraciones de la misma. Sin embargo, la demostración en más del 50% de varones sanos de microorganismos en el cultivo de semen indica que esta prueba es ineficaz cuando se utiliza aisladamente. El cultivo de semen precisa ser incorporado dentro de la metódica de cultivos fraccionados, para evitar así los falsos resultados atribuibles a contaminación de la muestra. Con el cultivo de la primera orina y del semen se obtiene el mismo resultado microbiológico que con los 4 vasos en el 86,3% de los pacientes.

2. Prostatitis crónica:

Se caracteriza por la presencia en la secreción prostática, en la orina posmasaje o en el semen de una o más bacterias gramnegativas que no crecen en los cultivos de las fracciones inicial o media, o que presentan recuentos superiores, al menos, en una fracción logarítmica.

Cuando, ante la sospecha clínica de prostatitis crónica, el cultivo fraccionado es negativo, puede corresponder a un falso resultado o a una de las formas restantes en función de la presencia (prostatitis crónica abacteriana o tipo IIIa) o ausencia (síndrome doloroso pelviano o tipo IIIb) de leucocitos en el semen, en la secreción prostática y en la orina posmasaje. En la prostatitis abacteriana crónica se considera la posibilidad de atribuir su etiología a la presencia de Mycoplasma (especialmente U. urealyticum) y Chlamydia 37.

Citología exfoliativa prostática: La inyección intraprostática provoca una reacción inflamatoria intensa, tanto en el interior de las glándulas afectadas como alrededor de las mismas, detectable mediante estudios citológicos de la secreción prostática, de la orina posmasaje y del semen con reconocimiento de polimorfonucleares, histiocitos, macrófagos, linfocitos y células plasmáticas. Sin embargo, esta técnica plantea algunos problemas todavía no resueltos. El principal es la falta de estandarización del procedimiento de procesado y lectura de la muestra, así como discrepancias en el punto de corte.

Ecografía: En las prostatitis aparecen distintos signos ecográficos aunque, desgraciadamente, no son exclusivos de ellas y, por ende, no atribuibles a cada tipo de prostatitis; incluso no son suficientes, por sí solos, para establecer el diagnóstico de la enfermedad. Los cambios ecográficos observados son: aumento de tamaño de la próstata, asimetría de los lóbulos prostáticos, incremento del diámetro de los plexos venosos periprostáticos, nódulos hiperecogénicos en la próstata externa, evidencia de litiasis intraprostática, presencia de halos hipoecoicos periuretrales o calcificaciones entre la zona transicional y la cápsula.

¿Cuál es el tratamiento de la prostatitis?

1. Prostatitis aguda y crónica bacteriana:

Antibioticoterapia: Como la prostatitis aguda bacteriana es una bacteriemia de origen prostático, se debe tratar con antibióticos. Dado que generalmente se debe a bacilos gramnegativos, se opta por antibióticos bactericidas preferiblemente por vía intramuscular o intravenosa por tener una mejor biodisponibilidad: aminoglucósidos, cefalosporinas de tercera generación, monobactámicos, quinolonas fluoradas,y sulfas.

Antipireticos y analgesicos: Serian de gran utliada para evitar el dolor y la fiebre.

2. Prostatitis crónica abacteriana:

Medidas generales: La ausencia de recuentos bacterianos significativos en cultivos fraccionados repetidos justifica no utilizar antibióticos. En estos casos las medidas generales higiénico-dietéticas son: Evitar especias, picantes, alcohol, café, regularizar el tránsito intestinal, tratar el síndrome hemorroidal, higiene sexual, baños de asiento, etc.

3. Prostatodinia:

Relajantes musculares: Según los hallazgos urodinámicos y excluyendo el resto de las prostatitis, el tratamiento consiste en el uso de relajantes de fibra muscular lisa uroselectivos: los a1-bloqueantes (alfuzosina, terazosina, doxazosina). La asociación de ansiolíticos por vía oral aliviará al paciente al eliminar un componente fundamental en este tipo de enfermos. La pauta de tratamiento se mantendrá durante 6-8 semanas.

Referencias bibliográficas:

Krieger JN, Ross SO, Deutsch L, Riley DE.
Seminal fluid analysis in chronic prostatitis/chronic pelvic pain syndrome.

Andrologia, 35 (2003), pp. 266-70

Prevalence of prostatitis-like symptoms in a population based study using the National Institutes of Health Chronic Prostatitis Symptom Index.
J Urol, 165 (2001), pp. 842-5
Epidemiology of prostatitis: new evidence for a world-wide problem.
World J Urol, 2 (2003), pp. 70-4

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