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¿Por qué sentimos miedo a la soledad?

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El miedo a la soledad es un problema que se esta extendiendo en el mundo y puede llegar a ser grave. Es normal que en algún momento de nuestra vida experimentemos la soledad y puede ser para muchos pasajera mientras que para otras personas puede volverse crónica, siendo difícil de llevar principalmente por sentir una sensación de abandono.

Se puede originar por elección propia, impuesto, por la perdida de un ser querido o enfermedad entre otros. Lo cierto es que el ser humano siempre va necesitar estar en contacto con otras persona, mantener relaciones personales pero es necesario que el sujeto pueda aprender a estar solo sin sentir miedo o ser dependiente de otros por esto, para su propio bienestar psicológico. 

En este artículo veremos ¿por qué sentimos miedo a la soledad?.

¿Qué es el miedo a la soledad?

La soledad se entiende por un estado de aislamiento en donde la persona se encuentra totalmente sola si ningún ser vivo. Entonces, ¿qué podemos entender del miedo a la soledad?, es sentir temor de estar solos que muchas veces te puede paralizar y hacernos caer en vínculos perjudiciales que no nos traerán ningún bienestar.

La soledad es un estado subjetivo que puede contrastar con la condición de aislamiento físico, esto se da ante la falta de una relación particular e implica un desequilibrio en el deseo de lograr una interacción socioafectiva, cuyas consecuencias pueden ser positivas o negativas, va depender del grado de control que tenga el sujeto sobre el déficit relacional.

Asimismo, la soledad puede conducir a una autoconciencia que es útil para el desarrollo integral de la persona y que puede ser también una fuente de creatividad y fortaleza. Hay muchas personas que viven la soledad no como un proceso transitorio de creatividad o de conocerse, si no que causa una alteración psicológica en la que aparece un miedo irracional que a veces es consciente y reconocida por la persona hacia estar solo en soledad.

¿El miedo a la soledad puede incrementar el riesgo de muerte?

Según el estudio publicado en la revista Perspectives on Psychological Science, plantea que que el sentimiento de soledad crónica puede incrementar el riesgo de muerte en un 26% porcentaje que se ve incrementado hasta un 32% en los casos en los que el aislamiento social es real.

miedo

Entonces, el aislamiento social trae repercusiones graves y más en las personas que tienen poco contacto con otros y el tiempo con estas personas se sienten solas. La realidad es que muchas personas a pesar de estar rodeados de amigos o seres queridos pueden llegar a sentir soledad y sentirse solos. Por ello también, se deben de evaluar la calidad de estas relaciones.

Por lo tanto, el miedo a la soledad puede afectar nuestra salud de diferentes maneras como producir estrés, afectar negativamente nuestro sistema inmunitarios, produciendo estados de presión sanguínea que favorecen la aparición de inflamaciones, llevarnos a dinámicas sociales negativas, es decir a mantener relaciones tóxicas. Todo esto va desgastando la salud de la persona y su bienestar.

El miedo a la soledad, una experiencia subjetiva  

La soledad es totalmente una experiencia subjetiva en donde si la persona piensa que está sola, entonces está sola. Las personas pueden sentirse solas mientras están en soledad o en medio de un grupo de amigos. Lo que hace que una persona se sienta sola es el hecho de que necesitan más interacción social o un cierto tipo de interacción social que no está disponible actualmente. Por ejemplo: Tener una relación amorosa.

Por lo tanto una persona puede estar en medio de una fiesta y sentirse sola por no hablar con suficientes personas. O al contrario, el sujeto puede estar solo y no sentirse solo; aunque no hay nadie alrededor, no está solo porque no hay deseo de interacción social o por que desea lograr un objetivo, una misión personal.

También se ha sugerido que cada persona tiene su propio nivel óptimo de interacción social. Si una persona tiene muy poca o demasiada interacción social, esto podría llevar a sentimientos de soledad o sobreestimulación. Es decir, que el ser humano debe tener un equilibrio en su interacción social y que están sea de calidad en donde no existan apegos irracionales.

¿El miedo a la soledad se puede convertir en una fobia?

Si, el miedo a la soledad te puede llevar a padecer de “Eremofobia”la cual se clasifica como una fobia específica situacional que la produce una situación o estado en el que la persona se encuentre solo. Por lo tanto este miedo es irracional y desproporcionado y a toda medida evitara el estar solo.

miedo a la soledad fobia

Este miedo es tan intenso que solo con el hecho de encontrarse solo, incluso solo la idea le genera ansiedad causando todos sus síntomas, desde taquicardias, cefaleas, mareas o sudores fríos algo que genera asimismo una evitación o huida de dicha situación que pueda recordar a ello.

Asimismo, la eremofobia es en general hacia la soledad, es decir el miedo a quedarse físicamente solo incluyendo si la persona cree estar solo pese a estar rodeado de gente. En este caso también se pueden presentar pensamientos obsesivos con la posibilidad de quedarse solo, en donde la persona no logra racionalizar y ver con objetividad, incluso el estar en una reunión puede aparecer estos pensamientos de quedarse solo y generar  constantemente ansiedad, no siendo necesario que la soledad sea física.

¿Por qué sentimos miedo a la soledad?

Basado en evidencia de investigaciones una de las razones principales por la que tanto hombres como mujeres se relacionan, y luego a menudo se mantienen en una relación, está relacionada con el temor de estar solo.

miedo a estar solo

Lo que nos lleva a tomar en cuenta de que una relación basada en el miedo está destinada a ser una relación muy infeliz e insatisfactoria, dependiente. Hasta que una persona pueda aprender a disfrutar de su propia compañía, puede encontrarse constantemente sola o entablar relaciones basadas en el miedo. 

Con demasiada frecuencia, las personas que no se sienten cómodas consigo mismas, sin saberlo, dejan de ser no solo las mejores personas que pueden ser, sino también de experimentar profundos niveles de intimidad con los demás.

Del mismo modo, existen otros factores del por qué sentimos miedo a la soledad como:

  • Necesidad de ser aceptado/a y aprobado/a

Desde que nacemos creamos vínculos con otros en la que interactuamos con personas, pero en algunas circunstancias, ya sea por pérdidas dolorosas o relaciones sociales negativas, las personas pueden crecer con una autoestima frágil y una fuerte necesidad de aceptación por parte de los demás.

Además, podemos adaptar en nosotros mismos las expectativas que nos imponen externamente, expectativas que pueden llegar a convertirse en distorsiones cognitivas y que, cuando llegamos a la adultez, se convierten en un objetivo que tenemos completamente asimilado y que nos repetimos constantemente, como: “Para ser feliz necesito una pareja” o “Si a cierta edad no he conseguido formar una familia seré una solterona fracasada”.

El no haber conseguido todo aquello que la sociedad esperaba de nosotros puede transformarnos en auténticos esclavos del temor al rechazo y esto nos lleva a tener formas de vidas poco saludables, llenas de frustración y dependencia. Por otro lado, el miedo a estar solo puede estar directamente relacionado con la falta de confianza en sí mismo y con la creencia de que las actividades no se pueden disfrutar o incluso intentar si estás solo.

  • La dependencia emocional y las malas decisiones 

La investigación del profesor Timothy Wilson de la Universidad de Virginia llevó a cabo varios experimentos para estudiar el comportamiento de las personas ante la soledad en donde le planteo a sus participantes que debían permanecer en una habitación sin ningún estímulo distractor, tales como móviles, libros o televisión. La tarea era muy sencilla, pasar 15 minutos a solas con sus pensamientos tras lo cual, los participantes percibirían una recompensa económica.

soledad emocional

De este modo, existía otra opción, los participantes podían evitar aguantar los 15 minutos presionando un botón que les infringiría una descarga poco placentera. El 67% de los hombres y el 25% de las mujeres del experimento decidieron autoinflingirse la descarga eléctrica antes que pasar 15 minutos a solas. Esto nos arrojo que, seguir patrones de comportamiento que evitan a toda costa la soledad puede hacer que nos dañemos más aún en donde dañamos nuestra autoestima e incluso nos mantenemos sumidos en relaciones tóxicas y perjudiciales con los demás.

Sentimientos de culpabilidad constantes, obsesión por amores perdidos, una necesidad continua de estar cerca de otras personas y mantener relaciones que quizás nos aportan malestar, pero nos mantienen en ese estado de seguridad ante lo desconocido, aferrados a una realidad desdichada pero que consigue que evitemos aquello que nos puede llegar a aterrar: estar solos.

Con estas relaciones de dependencia tratamos de rellenar los vacíos existenciales que nos mantienen temerosos y dejamos de crecer por y para nosotros mismos para así adaptarnos a las exigencias y necesidades de otras personas, cuyo amor quizás nos perjudica más de lo que nos reconforta.

  • Miedo a la soledad como respuesta ante un evento específico

La soledad puede ser causada como una respuesta a un evento, como la muerte o la ausencia prolongada de un ser querido. Puede ocurrir después del nacimiento de un hijo, después del matrimonio o después de cualquier evento menor o mayor de la vida. Esto puede llevar a la persona a padecer de una soledad crónica que puede durar meses a años.

vivir sin miedo

Finalmente, si la persona no logra aprender a sentirse cómodo consigo mismo, puede ser más fácil que sienta miedo a la soledad y experimente alteraciones psicológicas.  Es necesario que la persona pueda superar el miedo a estar solo y confié en si mismo, en los resultados que trae. De hecho, la soledad puede traer ventajas ojo, no aislarse, si no de pasar tiempo a solas y solo sentir paz, tranquilidad.

El tiempo que se pasa solo a veces también puede hacer que el tiempo que pase con otros sea aún más agradable y que aprendas de ti mismo. Recuerda que estar solo no tiene que significar estar solo ya que también puedes estar con gente y sentirlo.

 

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