Relaciones Tóxicas: ¿Qué hacer al respecto?

0
315
PAREJAS TOXICAS RELACIONES TOXICAS

Si bien en toda relación la presencia de altibajos es considerada algo normal, ésta puede pasar a considerarse como una “relación tóxica” cuando en lugar de estar caracterizada por el respeto, la admiración, la compatibilidad entre sus partes y fomentar el crecimiento de sus partes a través de la solución de problemas; se destaca más bien por la falta de estímulos para propiciar la evolución de alguna de las partes, la incompatibilidad entre estilos de vida y expectativas, y discusiones frecuentes, llegando a superar por mucho la presencia de buenos momentos, dejando a los integrantes de la pareja con una sensación de agotamiento y frustración.

Estas relaciones tóxicas muchas veces pueden incluso llegar a causar daños mentales, emocionales e incluso hasta biológicas a uno o ambos miembros de la pareja.

¿Qué hace que una relación se vuelva tóxica?

Aunque existen relaciones que pueden tornarse tóxicas debido a que uno o ambos miembros poseen personalidades patológicas, esta no es el único factor. Los miembros de estas relaciones no siempre son “personas tóxicas”, lo tóxico muchas veces es la combinación. Las características de personalidad, costumbres y estilos de vida de los integrantes de la pareja pueden ser muy opuestas, originando así desencuentros muy frecuentes, a veces intencionales y otras incluso sin intensión, pero al fin y al cabo contraproducentes. Aquí el problema se debe a que ambos o uno de los miembros se niega a aceptar que la combinación de caracteres no es adecuada y se resisten a disolver esta unión.

¿Cómo reconocer las relaciones tóxicas?

  • Sentirse “drenado”:

    En lugar de sentirse feliz y productivo, siempre estás mental, emocional e incluso físicamente agotado, en estos casos es necesario evaluar el curso de la relación y las razones por las cuales se continúa en ella.

  • Ambiente hostil:

    La ira constante es un signo seguro de una relación poco saludable. Nunca debes estar cerca de la hostilidad porque te hace sentir inseguro.

  • Desequilibrio.

    Una relación unilateral nunca puede funcionar sin problemas.

  • Juicio constante:

    En las relaciones de juicio, la crítica no pretende ser útil sino más bien menospreciable.

  • Falta de respeto continuo:

    El respeto mutuo es el primer requisito de una buena asociación.

  • Evitación mutua:

    Si pasa su tiempo evitándose unos a otros, eso le dice todo lo que necesita saber.

  • Apoyo insuficiente:

    Si no pueden apoyarse el uno al otro, ¿hay alguna razón para permanecer en esa relación?

  • Control constante:

    Si una persona trata de ejercer control constante sobre con quienes te relacionas, te aleja de tus amistades, acapara casi todo tu tiempo para que permanezcas cerca, reconsidera tu permanencia es esta relación. Las relaciones tóxicas suelen alejarte de redes sociales en las cuales apoyarte, dificultando tu decisión de terminarla pues luego tendrás que afrontar una soledad demasiado grande.

  • Drama interminable:

    Las buenas relaciones mejoran tu vida; no la hace más caótica.

  • Cambiar de opinión para no causar problemas:

    Si te das cuenta de que tienes que cambiar de opinión para complacer a alguien más, estás en una relación dañina.

  • Sensación de no ser digna de algo mejor:

    Es algo común en estas relaciones: te hacen sentir que no mereces o encontrarás algo mejor.

  • Sensación de encierro:

    ¿Estás en la relación porque la otra persona aporta situaciones positivas en tu vida, o estás ahí porque no ves ninguna salida?

  • Incertidumbre permanente:

    Cuando nada es seguro, seguir hacia delante o pensar en un futuro se siente imposible.

  • Minimizas tus expectativas:

    Las relaciones tóxicas pueden hacer que lentamente comencemos a aceptar lo que antes no habríamos aceptado.

¿Por qué es tan difícil dejar una relación tóxica?

En efecto, las relaciones tóxicas son dañinas para ambos miembros de la pareja, sin embargo, un rasgo que las caracteriza es que a pesar de ser negativas, son muy difíciles de terminar, ¿A qué se debe? Pues, estos algunos de los principales motivos por los cuales  es tan difícil terminar con una relación tóxica:

Miedo a cometer un error

El miedo abrumador de cometer un error, la duda y la ambivalencia al momento de tomar una decisión y mantenerla son situaciones muy usuales en este tipo de relaciones. Estos factores unidos a una autoestima disminuida, originan que la persona que intenta poner fin a la relación piense que no encontrará algo mejor, normalice o justifique lo vivido, argumentando que tal vez todas las relaciones sean así y que cometerá un grave error si deja a su actual pareja porque posiblemente encontrará más de lo mismo en otra relación.

Miedo al futuro

Por naturaleza, los seres humanos sentimos una especie de temor a la posibilidad e perder algo que hemos mantenido con nosotros durante tanto tiempo, pues esto significa que tendremos que pasar por un periodo de duelo, experimentar tristeza, recuperarnos y empezar de nuevo. Esto significa que tendremos que volver a confiar e invertir energía en otra posible relación y esto, sobre todo para aquellas personas que poseen una autoestima dañada y “enganchan” en una relación tóxica es muy difícil de afrontar, prefiriendo permanecer en esta relación, prefiriendo soportar el daño a afrontar todo este proceso.

Intermitencia

Hay días inevitablemente mejores y peores incluso en una relación tóxica, y son estos momentos buenos e inconstantes los que funcionan como refuerzos intermitentes y que originan éste “enganche” en la relación. Si obtenemos lo que queremos algunas veces, es más probable que nos quedemos y persistamos que si lo obtengamos todo el tiempo o nunca. El refuerzo intermitente no nos permite pensar con claridad y aumenta nuestra esperanza de un final feliz.  

El drama alimenta la “pasión”

Las discusiones intensas pueden ser seguidos por relaciones sexuales apasionadas y así provocarse una reconciliación. La lucha despierta nuestras pasiones y, por desgracia, es fácil confundir este patrón con el amor.

Normalizar el comportamiento abusivo

Recordamos que quienes suelen permanecer en estas relaciones generalmente han sufrido algún tipo de abuso o han sido dañados en su autoestima de alguna manera, es por ello que tardan en reconocer estos patrones en las relaciones adultas, pues resultan familiares y “normales”. Debido a que muchas veces experimentaron situaciones donde tuvieron que esconder o excusar los maltratos o abandonos por los que pasaron, en la etapa adulta, presentan dificultad o no pueden reconocer la gravedad de la situación que experimentan  en sus relaciones. Tomar conciencia y darse cuenta de lo que es saludable en una relación y de lo que no lo es, es el primer paso.

¿Qué hacer si estoy en una relación tóxica?

Si luego de conocer más sobre las características de una relación tóxica, detectaste que te encuentras en una. Y llegaste a la conclusión de que se ha producido daño emocional, mental, o tal vez físico, se debe tomar una decisión: determinar si bajo las condiciones presentes se desea o se puede solucionar el problema.

Al determinar esto no es posible y se siente que incluso se presentan síntomas relacionados con la depresión o ansiedad y una gran dificultad para culminar esta relación a pesar de ser negativa, es necesario recurrir a un acompañamiento o asesoría psicológica para recuperar la estabilidad emocional necesaria y lograr alejarse de manera efectiva y definitiva.

Si el caso presenta un grado de agresión elevado y se percibe una sensación de estar en constante peligro, es necesario recurrir a una línea de emergencia o comunicar el caso a familiares, amigos e incluso vecinos y tomar las medidas necesarias para garantizar la protección necesaria.

Cuando ves a otros en una relación tóxica

Por otro lado si eres testigo de una relación tóxica, si conoce a alguien que está estancado en esta situación, no juzgues. Quien se encuentra en este tipo de relaciones está ahí porque experimentó muchas carencias afectivas y falta de empatía. Además del hecho de ponerla en contacto con personal de salud mental y las autoridades necesarias para apoyarla cuantas veces sea necesario, otra manera de ayudar es precisamente brindar el afecto, apoyo y comprensión, que la persona intenta encontrar desesperadamente en esta relación. Cuando tengas conocimiento de esto no abandones, déjale saber que podrá contar contigo siempre, incluso aunque luego regrese a esta relación. Ponerle fin a este tipo de relaciones puede ser un largo proceso para la persona implicada y para lograrlo necesitará contar con el apoyo incondicional de los demás.

Recuerda que el amor no daña, al contrario, nutre y engrandece, saca lo mejor de de nosotros. Si el costo para mantener una relación es ser herido constantemente debes alejarte. Dolerá un tiempo, pero no para siempre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here