¿Qué riesgos implica para la salud el NO vacunarse?

0
33
vacunas

La inmunización (colocación de vacunas) de los niños contra una multitud de agentes infecciosos ha sido considerada una de las intervenciones sanitarias más importantes del siglo XX; ya que gracias a ella se ha logrado eliminar la viruela en todo el mundo, la poliomielitis en América del Norte y han hecho que infecciones comunes como la difteria, el tétanos o el sarampión sean raras.

A pesar de ello, se ha generado una ola de escepticismo sobre la colocación de vacunas lo que ha permitido la resurgencia de enfermedades prevenibles como el sarampión en varias partes del mundo incluido los Estados Unidos. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) han declarado que se han confirmado 226 casos adicionales de sarampión en 26 estados de la unión y en el Distrito de Columbia.

¿Por qué se está diseminando el sarampión en diferentes partes del mundo?

La agencia CDC señaló que el sarampión está diseminándose en las comunidades a personas no vacunadas. Por ejemplo, en el año 2017, 75 personas enfermaron en una comunidad somalí-estadounidense en Minneapolis, con una pobre cobertura de vacunación.

Esto es debido a que algunos padres se rehúsan a que sus hijos sean vacunados sobre la base de afirmaciones erróneas en diversas partes del mundo, las cuales relacionan a las vacunas con el autismo, pero los CDC y las agencias de salud global, tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomiendan que los niños reciban dos dosis de la vacuna contra sarampión y rubéola o de la vacuna contra el sarampión-paperas y rubéola para prevenir la aparicion de la enfermedad.

¿Por qué existe el mito de que la vacuna causa autismo?

El 26 de febrero de 1998 fue el día en que se generó una ola de desconfianza internacional sobre las vacunas cuyos efectos reverberan hasta hoy en día, casi 20 años después.

Aquel día, en Londres, el médico Andrew Wakefield presentó una investigación preliminar, publicada en la prestigiosa revista científica The Lancet, en la que decía que doce niños vacunados habían desarrollado comportamientos autistas e inflamación intestinal grave, ya que según el estudio, los niños tenían en común era restos del virus del sarampión en el cuerpo. Esa sugerencia fue suficiente para que los índices de vacunación del MMR (vacuna triple vírica) en Reino Unido empezaran a bajar y más tarde alrededor del mundo, incluso en los Estados unidos y América.

Por lo que fueron necesarios muchos años para que ambas teorías fueran desmontadas y para que el vínculo entre el autismo y las vacunas fuera descartado por la comunidad científica, y no fue sino hasta el año 2004, cuando el Instituto de la Medicina de EE.UU. concluyó que no había pruebas de que el autismo estuviera relacionado con el timerosal.

Debido a esto wakefield fue a juicio donde uno de sus compañeros de estudio quien lo ayudó en esa investigación salió a decir públicamente que, en realidad, no se había encontrado el virus en uno de ellos, y que Wakefield había ignorado ese dato para no perjudicar el estudio. Por lo que en el año 2010 el Consejo General de Medicina de Reino Unido falló que Wakefield “no era apto para el ejercicio de la profesión”, calificando su comportamiento como “irresponsable“, “antiético” y “engañoso“. Por su parte la revista The Lancet se retractó del estudio publicado una década antes, diciendo que sus conclusiones eran “totalmente falsas”.

¿Cuáles riesgos trae consigo el NO vacunarse?

Pongamos un ejemplo muy sencillo: La vacuna triple viral provoca inmunidad a la persona durante toda su vida protegiéndola de enfermedades virales tales como sarampión, rubéola y parotiditis. Esta se administra por vía subcutánea por lo general al cumplir un año de edad.

Para tener una idea acerca de qué tan contagioso es el virus del sarampión, una persona no vacunada o inmune que comparte un espacio cercano con una persona infectada que estornuda o tose, tiene una probabilidad del 90% de contraer la enfermedad.

El virus es abundante; y puede subsistir hasta por dos horas en el espacio de aire en donde la persona infectada ha tosido o estornudado; y las personas que tienen sarampión pueden diseminar dicha condición desde cuatro días antes de la aparición del rash cutáneo (eritema en la piel) hasta cuatro días después que se haya desvanecido dicha erupción cutánea.

Entonces como explica la pediatra Lucía Galán. “Los riesgos que se corren al no vacunarse es desde nada, hasta la muerte y entre uno y el otro extremo se puede presentar todas las complicaciones posibles que pueden generar enfermedades como el sarampión, las meningitis, la varicela, la hepatitis B, la tosferina, la parotiditis, la rubeola o el virus del papiloma humano; entre las cuales podemos enumerar:

  • Amputaciones
  • Neumonía
  • Esterilidad
  • Ceguera
  • Abortos
  • Sordera
  • Afectación neurológica invalidante y permanente
  • Incluso el cáncer

En conclusión:

La CDC declara que “No tienen lugar afirmaciones como esa de que ‘mi hijo está bien nutrido y no necesita vacuna’. Aún hay en el mundo casos de polio y de sarampión, como demuestra el brote en Europa. Con el libre comercio y turismo siempre hay posibilidades de contagiarse y de pasarla”. Según la Organización Mundial de la Salud, las vacunas hoy en día salvan entre 2 y 3 millones de vidas al año en el mundo, así que no dudes en vacunar a tu hijo según corresponda su grupo etario.

Referencias bibliográficas:

  • Organización Mundial de la Salud. Sarampión. Nota descriptiva N° 286. Ginebra, 2015. [Acceso: 11 de marzo de 2015]. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/
    factsheets/fs286/es/.
  • Asamblea Mundial de la Salud. Erradicación mundial del sarampión: informe de la Secretaría. Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2010. [Acceso: 30 de marzo de 2015]. Disponible en: http://apps.who.int/iris/ bitstream/10665/4880/1/A63_18-sp.pdf?ua=1

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here