¿Tienes una relación toxica con tu hermano?

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relacion toxica con tu hermano

La familia es muy importante ya que es el encargado de la socialización y la supervisión de los primeros años de vida. Está conformada por padres y hermanos, en donde tienen una gran incidencia en el desarrollo social y cognitivo.

En muchas familias existen conflictos que llegan afectar a los miembros que la conforman, en este caso podemos mencionar las peleas de los hermanos, que han sido criados bajo el mismo techo pueden desarrollar formas de comportarse totalmente diferentes que pueden llegar a generar disputas entre hermanos, haciendo que la relación fraternal pueda volverse tóxica.

Por ello es importante tomar en cuenta las relaciones entre los hermanos, ya que cuando no están los padres estos son las únicas figuras de la familia que están para nosotros en los buenos y malos momentos. En las siguientes líneas explicaremos un poco sobre el orden de nacimiento de los hermanos y su efecto en las relaciones fraternales también, algunas de las causas de los conflictos y cómo manejarlas.

Teoría del orden de nacimiento 

Basados en la teoría del orden de nacimiento del psicólogo Alfred Adler,  Según él, los hermanos mayores tienden a ser más conservadores, autoritarios, responsables y conformistas; los medianos y pequeños suelen ser más independientes, críticos, cooperantes y creativos, y los hijos únicos egocéntricos, dependientes y sobreprotegidos.

El orden de nacimiento no es determinante en ningún caso, pero sí tiene importancia. Suele decirse que el hijo mayor es el más adulto de todos, el receptor de valores paternos. Pero con el nacimiento de nuevos hijos, la dedicación y el entusiasmo que los padres ponían en él va mermando; otros niños, sobre todo si son muy seguidos, reclaman su atención.

Así, a medida que nacen más hijos, se debilita la educación parental, que es jerárquica, a favor de una dinámica horizontal, entre iguales, los hermanos. El orden de nacimiento conforma la personalidad y el comportamiento mediante mecanismos biológicos, psicológicos, sociales y antropológicos.

¿Cuándo la relación entre los hermanos no es buena? 

Las peleas entre hermanos en los primeros años es quizás un comportamiento normal y parte de su desarrollo infantil que surge a partir del segundo año de vida. Las primeras peleas empiezan siendo físicas luego, con la edad y con la adquisición del lenguaje, se vuelven más sofisticadas. Las peleas ocurren más frecuentemente entre los 6 y los 12 años y se dan en todas las clases sociales y en todas las culturas, aunque con la entrada en la adolescencia estas peleas tienden a desaparecer gradualmente.

Las relaciones fraternas en la adultez pueden ser complicadas y dadas por distintos motivos, por ejemplo, por temas económicos que llegan a ser ser muy intensas y generar situaciones en las que la hostilidad, la rivalidad, la competitividad, los celos y, en ocasiones el odio puede manifestarse.

Cuando uno de los hermanos siente que su padre lo trata diferente a los demás, puede sentirse excluido, incluso que es la oveja negra de la familia o cuando reciben una herencia compartida, y cuando los pensamientos y opiniones son diferentes sobre lo que deben hacer puede crear una batalla muy destructiva para toda la familia.

¿Por qué hay peleas entre los hermanos?

Las causas de las peleas entre hermanos pueden ser multifactoriales, la dinámica de la infancia puede dar origen a resentimientos tales como competir por uno de los recursos más cruciales de la vida, que es la atención y el favoritismo de los padres. Desde niños se puede presentar diferencias por la protección excesiva o carencia de afecto por parte de los padres y hermanos.  Asimismo las diferencias en las personalidades de cada uno.

Por que hay peleas entre los hermanos

Las comparaciones entre hermanos, celos por no darles un trato equitativo, o por el lugar que ocupan dentro de la familia y la falta de una comunicación fluida y abierta con los hermanos puede generar ausencia de confianza, que los llevará a un distanciamiento que se agudizará con el paso del tiempo, no compatibilidad en la forma de ver la vida y comportarse ante ella.

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¿Cuál es la importancia de tener relaciones positivas con tu hermano/a?

En la gran mayoría de los casos, las raíces de los problemas entre hermanos se nutren de antiguos resentimientos. Pero nuestros hermanos son los testigos de nuestra historia, quienes han conformado parte de nuestro crecimiento y desarrollo. Distanciarse de un hermano implica perder una parte significativa de nosotros mismos.

Fomentar los lazos positivos entre hermanos trae consigo muchos beneficios individuales y familiares por eso es importante mantener las relaciones desde lo asertivo, los encuentros placenteros y de crecimiento para la armonía de la familia.

 la importancia de tener relaciones positivas con tus hermanos

Con un hermano es con quien aprendemos a relacionarnos con los demás. El vínculo entre hermanos es tan importante porque tenemos el mismo origen. Ese mismo origen sigue siempre existiendo, nos une. Lo mismo que une a los hermanos es lo mismo que los separa. La inmensa mayoría de las disputas entre hermanos está relacionada directa o indirectamente con el lugar que cada uno ocupó, ocupa o quisiera ocupar respecto a sus padres.

Podemos no estar de acuerdo en ciertas cosas, pero poner en juego la relación con un hermano por este motivo es un precio a pagar demasiado alto. Apoyados en esto, podremos dejar a un lado nuestro resentimiento, rencores y dar con firmeza el primer paso, que consiste, sencillamente, en hablar con la mayor sinceridad posible, mostrar nuestro dolor, expresar nuestros sentimientos, incluso pedir perdón.

¿Cómo manejar las peleas de los hermanos?

1. Valora a los tuyos

El primer paso para construir buenos lazos es ser consciente de que, incluso las relaciones que damos por sentado, como las relaciones entre padres e hijos o hermanos requieren de esfuerzo, de valorar cada uno como es, al igual que cuidarlos y protegerlos ya que el hecho de que tengamos un vínculo sanguíneo no lo abstiene de los conflictos.

2. Dejar a un lado el orgullo y las emociones negativas

Lo siguiente es aceptar que se debe dar el paso para reconstruir la unión y el amor dejando a un lado la rabia, resentimientos incluso el orgullo, en este caso, un mal consejero. Lo único cierto es que el movimiento más armónico es el de intentar reconstruir la relación por parte de ambos, empezando por ti; en esta y en todas las ocasiones.

3. Analiza las diferencias

Si has decidido  dar el paso para reconstruir la relación podrían analizar, observar cuales son sus diferencias, que los separa ¿Es una distancia muy grande? ¿Desde cuándo se ha venido ensanchando? ¿Qué episodios recuerdas en los que te has sentido molesto o furioso? Tener en cuenta esto es importante para planificar el puente que puedes construir.

4. Conecta con tus sentimientos

Una parte del problema tiene que ver con hechos, circunstancias y otra con las emociones y los sentimientos, por eso, podrías preguntarte, ¿Qué sientes por tu hermano/a?, ¿Cómo me siento con mi hermano cuando entramos en conflicto?, ¿te sientes traicionado?, ¿sientes celos? El distanciamiento es una respuesta a estas sensaciones dolorosas, por eso es importante que las identifiques y las aceptes si te propones reconstruir el vínculo.

5. Practicar la empatía

A veces, estamos tan centrados en nuestra queja que no nos damos cuenta de que el otro tiene aspiraciones también. Al igual que no sabemos ¿cómo se siente él o ella?, es decir ponernos en el lugar de él y poder relacionarnos desde la hermandad que desde el ego. Este paso es esencial para vuestra reconciliación.

6. Hablar sin temor y con confianza

Finalmente, no hay otro modo de establecer la unión y el amor que no sea a través de la comunicación. Y se trata de hablar de lo que uno siente, de comunicar los sentimientos propios y escuchar. Lo que habitualmente hacemos cuando discutimos es acusar, señalar, pasar factura, reprochar. Sin embargo, todo esto solo sirve para profundizar la distancia. Centrémonos en aclarar, de la mejor manera posible, ese juego de sentimientos y, así, el acercamiento, las soluciones, los encuentros, aparecerán por sí solos.

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